12 de diciembre de 2007

¿Tienen futuro los centros de acceso comunitario a Internet? 6 respuestas

Es una pregunta que se debatió en el Telecentre Leaders Forum, organizado por telecentre.org en los días previos a la GK3 Conference en Kuala Lumpur (Malasia). También fue uno de los ejes del pasado Encuentro Latinoamericano de Telecentros e Inclusión Social 2007, en el que participé en el panel "Telecentro 2.0" presentando la experiencia de BiblioRedes (ver aquí la nota sobre las intervenciones del panel y aquí el material -presentaciones y audio- de cada intervención). Me refiero a centros de acceso porque el servicio puede ser parte de una biblioteca pública, un telecentro, una escuela abierta a la comunidad o, en muchos casos, un cibercafé asumiendo a la par de su fin comercial un fin social.

Es una pregunta que está implícita en la mirada y evaluación de muchos de los que diseñan y ejecutan acciones para acortar la brecha digital desde el mundo público, el sector privado o la sociedad civil, mirada que denota desconocimiento del rol que estos centros juegan para los segmentos de menores recursos en países como Chile, como espacios equitativos de acceso a la tecnología. Sin embargo, que esa mirada persista también habla de que quienes estamos en este frente de batalla, no hemos sido capaces de identificar la(s) estrategia(s) para posicionar ante esos actores la importancia del papel que desempeñamos.
Por último, es una pregunta cuya(s) respuesta(s) adquiere(n) mayor urgencia ante escenarios de una creciente penetración de tecnología en todos los estratos de la sociedad, incluso los de menores recursos (público objetivo de estos centros). El abaratamiento y diversificación de los dispositivos de acceso así como de la conectividad a Internet, permite pensar en un futuro de plena (o casi plena) conexión.
En ese contexto, ¿qué sentido tiene un centro de acceso comunitario a Internet? ¿Por qué una persona que tiene acceso privado a Internet debiera recurrir a una biblioteca, un telecentro, etc? Destaco seis respuestas, varias de ellas síntesis de conversaciones con profesionales vinculados a redes de telecentros, otras basadas en la experiencia de BiblioRedes.
1. Desarrollo de competencias. Las personas no acceden al mismo tiempo a los nuevos servicios disponibles en la red ni tienen todas las mismas capacidades y disposición para desarrollar las nuevas competencias requeridas. En estos centros, encontrarán personas preparadas para ayudarles en este proceso. El e-learning será masivo en el futuro, pero siempre habrán personas que requieran acompañamientos presenciales en su aprendizaje, y no todas podrán pagar por ese servicio.

2. Mejores condiciones tecnológicas. Estos centros debieran ofrecer equipamiento y conectividad de un estándar superior al promedio que tiene la comunidad circundante. O como nos orientó la Fundación Bill & Melinda Gates al formular el proyecto BiblioRedes: no por atender a los pobres de Chile, las bibliotecas van a tener equipos de segunda categoría. Facilitemos el acceso a un Ferrari y tendrán mayores posibilidades de ganar la carrera y romper el círculo de la pobreza.

3. Integración con otros servicios. El futuro de los centros de acceso comunitario a Internet pasa por la integración con otros servicios no necesariamente tecnológicos. En el caso de BiblioRedes, al ser un servicio de biblioteca pública, esa integración se da con la oferta de servicios información y culturales pre-existente (acceso a libros, actividades culturales, etc). Potenciar esta sinergia fue, incluso, una de la recomendaciones que entregó la evaluación de BiblioRedes realizada por la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda el año 2005. Otra línea de integración de servicios es la relacionada con el gobierno electrónico, ya que en muchas oportunidades estos centros de acceso son la única ruta para llegar a un ciudadano de difícil y/o costoso acceso para el Estado.

4. Desarrollo y oferta de servicios de segunda generación. Los centros de acceso comunitario a Internet ya están empezando a proveer servicios de mayor complejidad a sus usuarios, en ocasiones sobre desarrollos propios y en otras siendo canal de distribución para desarrollo de terceros. Un ejemplo muy claro en este sentido es la atención personalizada a microempresarios que en muchos lugares de Chile ocurre, o innovaciones como las video conferencias entre pacientes internados en el hospital de Temuco y sus familias que viven en zonas rurales de la Araucanía, experiencia desarrollada por la UFRO desde algunos telecentros instalados en bibliotecas públicas integradas a BiblioRedes.

5. Atención personalizada de las necesidades de información del usuario. Ante el exponencial crecimiento de la información disponible en Internet y la enorme cantidad de resultados que cualquier término arroja en los motores de búsqueda, la identificación de la respuesta de información más pertinente y de calidad para cada usuario es un servicio que puede ser ofrecido por los centros de acceso comunitario a Internet (en el mundo de las bibliotecas este tema se conoce como la diseminación selectiva de información y está largamente estudiado). Para este servicio es crítico el rol del encargado/a del centro, quien debe asumirse como un gestor de información y una de cuyas funciones permanentes es desarrollar las competencias de información entre sus usuarios.

6. El centro como un espacio comunitario. He dejado para el final, expresamente, esta dimensión, porque a mi juicio puede ser la más importante. La tecnología es una construcción social y no es una variable neutral cómo se despliega en la sociedad (o cómo la población accede a ella). Suele ocurrir que entrega status, que es mayor cuanto más temprano se posee la innovación tecnológica (¿o acaso no es chic hoy tener un iPhone?). Suele ocurrir que entrega poder –o la ilusión del poder- a quien antes se apropia de ella (hoy me siento un poco más excluido porque aún no me han dado ganas de entrar en Facebook). Pero lo importante, después de todo, es que incorpore de manera estratégica la tecnología en mi vida, y para que ello ocurra es fundamental que mi círculo de referencia –el grupo de personas con los que convivo y me relaciono a diario- también incorporen la tecnología al mismo nivel. Esa dimensión social de la apropiación de la tecnología puede ser facilitada desde los centros comunitarios de acceso a Internet, a condición de que tengan una efectiva penetración en el tejido social de las comunidades que atienden. Y que la comunidad vea en ellos espacios para manifestar y expresar sus identidades, sus necesidades y sus sueños.

7 comentarios:

Floro dijo...

Hola desde Kuala Lumpur donde hemos organizado un encuentro mundial de líderes de telecentros para discutir este y otros temas.

Algunos comentarios adicionales para lo que señala Enzo:

La pregunta debiese ser “Que tipo de telecentros tiene futuro?”, es decir que servicios debe ofrecer para ser relevante en 5, 10 o 15 anos, que modelos de sostenibilidad deben garantizar su existencia.

Martin Hilbert de CEPAL usa una buena analogía para referirse al acceso público: 100 anos después de la invención del auto, el transporte público sigue siendo necesario. Forma parte de una buena política pública. Pienso que el proveer acceso compartido es parte de lo mismo.

La idea de que no son necesarios porque el acceso individual esta aumentando es una falacia si se lo mira desde el quintil mas pobre. Como nadie se compromete a sacar de la pobreza a todos, nadie puede asegurar que el acceso esta garantizado para todos.

Si uno no garantiza aquello, desde el punto de vista de los servicios públicos, al implementar servicios en línea (trámites, información, etc.), está subsidiando a los más ricos en detrimento de los más pobres.

Las compañías privadas del sector tecnológico entienden que sus modelos de negocios han apuntado durante los últimos 15 anos a proveer servicios al billón más rico de la población mundial, y que para penetrar otros mercados, deben cambiar el modelo de negocios. Los modelos que apuntan a la base de la pirámide están justamente basados en la idea de acceso compartido.

Saludos y gracias Enzo por poner este espacio a disposición!

Florencio

Andres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
andrecom dijo...

Acabo de encontrar vustro blog y me ha parecido una maravilla encontrar este espacio para dialogar sobre la importancia social y cultural de las TIC's.

Saludos

Andrecom
http://www.andrecom.cl/weblog

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@floro,totalmente de acuerdo con lo que indicas.

La primera clave es hacer la pregunta correcta. Después de publicar la entrada me dí cuenta de que en la entrada no hablé de centros de acceso comunitario a Internet, sino de centros de servicios comunitarios sobre Internet. Y buena la analogía de Hilbert.

Un abrazo y gracias por comentar.

@andrecom, bienvenido, estás en tu casa.

Saludos.

elinett dijo...

Muchas gracias Enzo, me parece muy buena tu apuesta, y SI, es cierto que parece que nadie entiende para que sirve esto del acceso...

Yo espero que el informe del estudio de impacto que se hace como proyecto final de nuestro vilipendiado proyecto BID, sea ilustrativo.

Asi como sueño con que con un registro en línea del movimiento de los centros, se puede demostrar que en verdad sirven, la gente los usa, y etc.

Pero eso es lo que aun no hemos sido capaces de hacer..... pero avanzamos...

elinett

DGV dijo...

Encontré por ahí lo que parece ser una interesante publicación, bastante reciente (2007). No la he revisado con detención, pero me parece que puede contribuir a seguir encontrando respuestas (y también preguntas). El libro se llama "Digital Poverty" y está disponible en http://www.idrc.ca/en/ev-112564-201-1-DO_TOPIC.html

Un abrazo.
DGV

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@elinett, concuerdo contigo. Necesitamos los datos duros para fortalecer nuestra posición. En ese sentido, tanto lo que tu indicas como el modelo de evaluación que están construyendo IDRC y la Fundación Gates, entregarán esos datos (te sugiero leer esta entrada http://abbagliati.blogspot.com/2007/10/pensando-en-los-impactos.html).

@DGV, gracias por compartir el dato y bueno verlo por estos australes lados. A descargar y leer el libro se ha dicho.