14 de diciembre de 2007

Conocimiento abierto

In the context of intellectual property, my ability to exclude your access to my work may create impediments to your ability to create your own work.
(En el contexto de la propiedad intelectual, mi habilidad para excluir tu acceso a mi trabajo puede crear los impedimentos a tu habilidad para crear tu propio trabajo.)
C. Hess y E. Ostrom (eds.), Understanding Knowledge as a Commons, MIT Press, Cambridge, 2006, p. 215, vía e-rgonomic: human web interaction.

14 comentarios:

Ignace / micronauta dijo...

Me encanta el concepto. Sin embargo no vivimos en una sociedad utópica, entonces si no hacemos algunas exclusiones específicas, disminuimos la posiblidad de que nuestro trabajo sea remunerado.

Creative Commons parece solucionar el problema, permitiendo que de una manera sencilla y coherente podamos especificar tipos de uso, por ejemplo podemos permitir todo uso personal reservándonos el uso comercial. En una sociedad donde la información es cada vez relevante y valiosa, ello permite hacer sustentable la generación de información.

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@micronauta,

el planteamiento dista de asumir que vivimos en una sociedad utópica. Más bien, parte de la premisa que vivimos en un mundo profundamente asimétrico, y que una de las asimetrías claves se da en el acceso a la información y el conocimiento.

Pero, ¿cuál es la solución para este problema? Creative Commons me parece una buena alternativa para avanzar en la disminución de esas asimetrías. De hecho, cuando entregué al dominio público este blog, lo hice usando la licencia PD de CC, que entiendo no tiene validez en Chile.

Pero mi punto no tiene que ver con el licenciamiento, sino con el convencimiento de que las asimetrías en este ámbito sólo desaparecerán con un dominio público fortalecido y suficientemente amplio como para generar mayor desarrollo social y personal. Trabajo en bibliotecas públicas y cotidianamente veo oportunidades que se pierden porque una persona de escasos recursos no pudo acceder a un conocimiento que tiene algún grado de protección.

En una sociedad donde la información tiende a tener valor cero, lo importante es cómo la usamos y la aplicamos para generar nuevo conocimiento. ¿Por qué no podría en ese contexto toda la información estar en el dominio público?

Respecto a citar las fuentes, ¿qué sentido tiene en el mundo digital, en el que la huella de la información es trazable ad infinitum? No se trata de negar autorías, sino de poner el acento no en que se nos reconozca, sino en la espiral de innovación y creatividad que otros pueden generar a partir de lo que uno aporta. Y si los otros lograron lucrar, bien por ellos: supieron sacarle un beneficio económico a algo que yo no pude, no quise o no supe aprovechar.

(Nota: esta conversación con @micronauta -que espero se mantenga- saltó desde Twitter hasta este blog. Por eso, en mi respuesta me hago cargo de ciertas preguntas que no están en su comentario)

Ignace / micronauta dijo...

Hm. Estoy de acuerdo contigo en gran medida, pero quizás en un punto que subyace no logro estarlo.

Pienso que quizás el ejemplo que puse podría haber sido un poco mejor -o un poco peor- según el punto de vista.

¿Qué tal si El Mercurio publica tu artículo pero no sólo no te cita como fuente, si no que aparece consignada la autoría -por ejemplo- como mía?

El Mercurio no tendría cómo saber que el artículo no es mío -aún no está toda la tecnología disponible como para seguir esa huella fácilmente- y lo natural sería que el medio me pague, ya que hace negocio con él. ¿Cómo te sentirías? ¿Sería justo?

La única diferencia entre una CC no-comercial y DP es que habrías podido llevar ante la justicia el reclamo de algo que resultó injusto, ya que hay que considerar que en términos objetivos el artículo también podría estar en tu blog, o en otro medio, etc., por lo tanto no habría diferencia en cuanto al posible acceso.

Creo que las personas somos de manera predominate suficientemente inteligentes como individuos -y deberíamos serlo también como sociedad- para reconocer contextos de uso justo como el de las bibliotecas, la accesibilidad, la copia privada, etc.

Citar las fuentes y compensar a los creadores tiene todo el sentido del mundo, puesto que el "mundo digital" no existe por si mismo, si no en symbiosis con un mundo analógico, donde creadores tienen que comer, tener donde vivir y trabajar, educarse y cuidar a sus hijos, etc. ... e incluso acceder a la información, cosa que -a pesar de lo que dice Chris Anderson- corresponde a un costo que ha disminuido pero no es cero.

No debemos confundir el valor con el costo y con el precio. Aunque mi fuerte no es la economía, se que si el precio fuera cero, no existirían compañías interesadas en darnos los servicios de conectividad que por ejemplo permiten que estemos teniendo esta conversación de forma tan conveniente.

El costo de la distribución de los contenidos es bajo, pero el costo de producción de los contenidos no ha bajado tanto.

No quiero creer que la óptica diferente que tenemos guarda relación con nuestros lugares en la vida, yo trabajo en la producción de contenidos audiovisuales y dependo de que alguien esté dispuesto a pagar por dicho trabajo, tu trabajas en el ámbito del servicio público y dependes de que más gente acceda a algo que es y debe ser gratuito.

Confío en que la diferencia de óptica tiene que ver con tus excelentes intenciones, así como también siento que las mías son excelentes. La discusión sobre este tema ha estado sumamente polarizada por una labor mediocre de la SCD y por la pasión de quienes alucinan con el acceso sin considerar los costos. Es un tema que he tocado con mucho detalle respecto de la pugna acerca de las descargas de contenidos via Internet, su efecto en la industria y una posible solución.

Sí, hay una asimetría en el mundo de los contenidos, son menos los que crean que los que acceden, eso se puede comprobar de manera tan sencilla como que los planes de acceso para la Internet doméstica son asimétricos, y los contenidos que se suelen compartir y descargar existen en instancias múltiples, hecho que es la base para el funcionamiento efectivo del p2p.

Quizás algún día no será así, y todos generaremos tanto contenido -o del mismo costo- que el que generamos. Pero hoy no es así, y no es un problema de tecnología o legalidad, es un problema cultural, un asunto de comprensión, de ética y quizás incluso de lenguaje.

Katinita dijo...

Hola,

Ya, como me salí me larga la cosa, para no usurpar NNNN espacio, abrí un lugar en mi lugar, y te explico en detalle lo que te decía.

Así que escribí el pre-comment aquí:
http://reflexionesdocumentadas.blogspot.com/2009/04/el-enamoriento-y-los-layers.html

Y el comment en verdad verdad, acá:
http://revistamissk.blogspot.com/2009/04/los-layers-del-lenguaje.html

A ver si puedes leer, y comentar y demás.

Saludos,

Katina

Ignace / micronauta dijo...

Bah, fe de rata:

Donde dice "todos generaremos tanto contenido -o del mismo costo- que el que generamos",

debería decir "todos generaremos tanto contenido -o del mismo costo- que el que consumimos".

Late night dislexia.

El Zorro dijo...

Quizás el término "información" termina resultando tan "englobador" (perdonando la palabra) que en ella queda enmarcado practicamente todo. Sin embargo, hay un borde (difuso ciertamente) entre la mera publicación y la creación (producción de conocimiento u "obra" sujeta al juicio intelectual o estético). Detrás de ello hay trabajo, espacios de intercambio, y nombres (de los autores y de los citados). Entiendo que las autorías y su defensa muchas veces esconden la defensa de pretenciones, egos, y remuneraciones anheladas e insatisfechas. Pero eso no siempre es así. Scielo (http://www.scielo.cl/) pone a disposición de todos la producción académica de unos cuantos (incluso es un prestigio estar allí), sin por ello renunciar a una serie de componentes propios de una publicación quwe requiere referencias.
Quizás se hace entonces necesario precisar de donde y de quienes viene este afan de defensa a ultranza de los derechos de autor. El debate no es técnico, es de ciertas perspectivas tanto económicas como de subjetividades instaladas en ciertos "creadores".

Ignace / micronauta dijo...

Hola, "Zorro", el debate no es técnico, ciertamente, es ético.

Hay mucho que yo anhelo compartir, y otro tanto por lo cual espero ser remunerado, es mi derecho poder determinarlo y expresarlo, y obligación de la sociedad, sus instituciones y personas respetar dicha voluntad. Esa es la gracia de Creative Commons y en lo cual va un paso más allá que el dominio público, nos permite compartir cuando queremos compartir y vender cuando queremos vender.

En la medida en que los creadores (no "creadores") vamos entendiendo esa herramienta conceptual, comunicacional y legal, desaparecen posiciones como las que denominas "ultranzas".

Mario Abbagliati dijo...

Food for thought.Against Intellectual Monopolyhttp://www.dklevine.com/general/intellectual/againstfinal.htm

In few industries has there been such extensive innovation as in the software industry — and few technologies have changed our way of life so much. Will it surprise you to learn that virtually none of the innovations in this industry took place with the protection of intellectual monopoly? … The software industry is a leading illustration of one of the subthemes of this book. Intellectual monopoly is not a cause of innovation, but rather an unwelcome consequence of it. In a young, dynamic industry full of ideas and creativity, intellectual monopoly does not play a useful role. (pp. 15–17)[P]atents and "intellectual property" more generally are, by definition, aimed at blocking competition, as their main aim is to prevent others from competing with the innovator by producing the same thing either a little more cheaply or of a little better quality. (p. 77)Imitation is a great thing. It is among the most powerful technologies humans have ever developed … imitation is a technology that allows us to increase productive capacity. Innovators increase productive capacity directly, while imitators increase productive capacity by purchasing one or more copies of the idea and then imitating it … The output of the imitation process is additional productive capacity … imitation is also a technology that allows further innovation … making your copy of the idea a bit better, or cheaper, than the one the original innovators are selling is one way to increase your [competitive] rents… Intellectual monopoly greatly discourages imitation… If an imitator improves upon the product or learns how to produce it at a cheaper cost … your competitor now has the upper hand and is a threat to your monopoly. It is far more sensible simply to prevent imitation in the first place, by aggressive legal enforcement of patents and other forms of intellectual monopoly. (pp. 145–46)

Katinita dijo...

Hola otra vez,

Quiero decir 2 cosas:

1- Leí el comentario de Mario y me parece muy interesante lo que se plantea. Pero ahí estimo que hay consideraciones filósficas a tomar en cuenta, onda definir si "¿La imitación es un robo"?.

Si nos remontamos a Aristótles, vemos que la mimesis es el modo de aprendizaje de la humanidad (de los niños en adelante). Entonces, condenarla es condenar nuestra naturaleza. Por tanto creo que hay que ser más específicos al respecto.

Por otra parte, en varias cosas, pero me concentraré en la historia del cine que es lo que conozco bien, se pretende tildar de imitación un aporte a la humanidad.

Por ejemplo: Edison tenía los derechos sobre cualquier aparato que reprodujera imágenes en movimiento. Al imitar el principio de generación de imágenes en movimiento por un aparato, llevado al máximo por de los Lumiére en USA, cualquier eventual camarógrafo debía pagarle la patente a Edison.

Eso generó que un grupo se "escondiera" en Hollywood -cercano a México, o sea, fácil de escapar de USA en caso de necesidad-. Ese grupo, los indepeneintes (o sea rebeldes en cuanto a pagarle derechos a Edison), conformó lo que es hoy la segunda industria del cine más importante del mundo.

Eso, porque al cabo de 10 años de pugnas en tribunales (Dreyer % Dreyes eran los abogados), se definió que no se podían cobrar derechos "de autor" por la "idea" de ese invento.

Sería como pagar los derechos de autor a quien inventó el idioma. Llega un minuto en que la imitación no es un robo, es un legado.

Pero obvio que depende de cómo y de qué se hable. Por eso, es una una discusión filosófica, que es más compleja de "hay que evitar imitaciones".

2-Yo venía a decir que re-leí lo que escribí en mi "casa" (revista Miss K.) y me di cuenta que estaba confuso. Así que lo edité.

Me salió gigante,y podría haberlo sintetizado, pero quería decir todo lo que dije. Es como para un ensayo de 8 páginas en word. Y yo creo que quedó redondito.

Si alguna vez alguien se anima a leer los 5 post (no todos largos, por si) que escribí, pues debe partir yendo al primero, o sea aquí:http://revistamissk.blogspot.com/2009/04/los-layers-del-lenguaje.html.

Y como dijo Forrest Gump, eso es todo lo que tengo que decir a este respecto.

Encontré excelente el tema y el nivel de comentarios.

Saludos,

Katina

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

A estas alturas y después de la calidad de las intervenciones, es difícil agregar algo de sustancia. Por ello, quizá lo mejor que puedo hacer es clarificar mi posición (que como verán tiene muchos puntos en común por lo planteado por los demás contertulios):

1. Estoy por el fortalecimiento del dominio público, no como una obligación para todos los creadores, sino como una opción voluntaria. En eso, comparto lo dicho respecto a compartir cuando se quiere compartir y vender cuando se quiere vender. Cada creador define donde pone su propia frontera, pero un dominio público fortalecido es palanca de desarrollo. Y esta fue una de las razones que en su momento originó el movimiento CC.

2. No obstante, tengo el convencimiento que siendo de calidad el contenido, el compartirlo no resta beneficios para su creador, sino que puede incluso aumentarlos. Un caso son los libros de Von Hippel (Democratizing Innovation) y Benkler (The Wealth of Networks), disponbles en forma simultánea en formato impreso en librerías y en forma gratuita descargables desde la red. Claro, no son libros llamados a enriquecer a sus autores como si fueran best-sellers, pero al hacerlo accesibles desde la red potencian la difusión del mensaje que quieren transmitir.

3. Cierto: tanto Von Hippel como Benkler posiblemente no viven de sus publicaciones, sino de sus sueldos en universidades norteamericanas. Cuando el creador no tiene esas espaldas -o más en general, cuando el contenido que comparte no es parte de lo que tradicionalmente sería definido como parte de su ocio, como es el caso de este blog- es más complejo tomar la decisión de renunciar a los posibles beneficios de la explotación económica que el derecho de autor plantea. Pero, ¿está el modelo actual diseñado para defender los derechos de los creadores o de los intermediarios?

4. Respecto al tema de la cita y el reconocimiento de la autoría, no obstante uno entregue al dominio público sus creaciones, los derechos morales sobre las mismas no se extinguen, manteniendo todo creador el derecho a reconocimiento de la autoría de una creación suya, así como se debe guardar el respeto a la integridad moral de las creaciones (es decir, no se pueden usar en contra de la reputación y honra de su creador). Siguiendo con el ejemplo de El Mercurio, no obtante haya yo renunciado a la explotación económica e incluso a la necesidad de que El Mercurio me reconozca el crédito de lo que aquí publico, en caso de conflicto puedo ejercer mis derechos morales sobre lo publicado. Esto no es una ilusión legal y está presente en la tradición legal occidental.

Y, por cierto, gracias a tod@s por tan animada conversación.

Mario Abbagliati dijo...

@Katina,

Te recomiendo el artículo James Watt: Monopolist (http://mises.org/story/3280#ref1) sobre el inventor de la máquina de vapor y el uso de la patentes para protegerse de los competidores.



In late 1764, while repairing a small Newcomen steam engine, the idea of allowing steam to expand and condense in separate containers sprang into the mind of James Watt. He spent the next few months in unceasing labor building a model of the new engine. In 1768, after a series of improvements and substantial borrowing, he applied for a patent on the idea, requiring him to travel to London in August. He spent the next six months working hard to obtain his patent. It was finally awarded in January of the following year. Nothing much happened by way of production until 1775. Then, with a major effort supported by his business partner, the rich industrialist Matthew Boulton, Watt secured an act of Parliament extending his patent until the year 1800. The great statesman Edmund Burke spoke eloquently in Parliament in the name of economic freedom and against the creation of unnecessary monopoly — but to no avail. The connections of Watt's partner Boulton were too solid to be defeated by simple principle.

Once Watt's patents were secured and production started, a substantial portion of his energy was devoted to fending off rival inventors. In 1782, Watt secured an additional patent, made "necessary in consequence of ... having been so unfairly anticipated, by [Matthew] Wasborough in the crank motion" . More dramatically, in the 1790s, when the superior Hornblower engine was put into production, Boulton and Watt went after him with the full force of the legal system.

Katinita dijo...

Hola

Katinita dijo...

Hola,

(de nuevo).

Enzo,

Gracias por tu coment allá , te respondí en mi casa.

Mario,

Muchas gracias por compartir ese dato histórico. Me encantó conocerlo, y me impresionó. Y me dio rabia.

Conozco hartas historias así, donde la "codicia" del "creador" se desborda. Los límites es un gran tema.

(Fato freak: Yo soy Lic. en Estética. Una vez para la Universidad, tuve que hacer un trabajo que era como un ensayo en imágenes. Había que elegir un tema, dentro de los ofertados, estaba "El Cuerpo". Desde ahí, todo era libre. Tomé: La espalda, y dentro de esto, algunos subtemas, entre ellos "los límites". Saqué NNNN fotos -de libros y con modelos- y analicé el tema (igual todo era onda poético). ¿Sabes donde exactamente termina el hombro y empieza la espalda, por ejemplo?....

Así de difuso es el límite entre la prudencia y la codicia en el tema del que hablamos, creo

El trabajo obtuvo puros 7. Lo hice en libro y en dispositivas -de verdad, no en ppt-. Lo mostraron en varios cursos (las diapos). Una profesora me lo quiso comprar, se lo regalé. Lo usaba hasta el 2007, no sé si aún. El libro lo presté y se peridó).

Yo súper adhiero con todo lo free, en general. No claves para Internet, no rejas en las casas. Y creo que es viable.

Sólo que estimo que requiere un marco previo. O sea, conocer explícitamente los acuerdos culturales que existen, que generan en coherencia un marco legal.

O sea, ¿qué pasa cuándo dejas tu auto o tu casa abierta en Chile?...
Pero en Australia no. ¿Porqué? Los acuerdos culturales, y la coherencia de ellos con la realidad, es otra que la de aquí.

Yo no digo que los acuerdos deban ser X o Y. Creo que eso es una consecuencia posterior a la formulación de premisas fundantes del contexto.

Bueno, de eso ahondé en mi casa. Y en mi respuesta a Enzo, en mi comentario en mi casa.

Si me preguntas a mí, me encantaría que fuera DP todo el rato. Yo adhiero a eso, a aportar a la humanidad, no a enclaustrar el conocimiento para una elite que a veces es sólo oligárquica.

Sólo que creo que eso no es posible sin un marco cultural al respecto, explícito y coherente con la realidad y la legalidad. Y me parece que ese contexto falta de crear. No sé quién está llamado a hacerlo, pero si lo hace, sería bakán.

Finalmente, ¿Tienes blog para leer las cosas interesantes que citas?

Saludos,

Katina

Mario Abbagliati dijo...

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http://www.slate.com/id/2216328/pagenum/all/#p2