7 de diciembre de 2009

El futuro de Chile será digital o no será

Fotografía: Tricolor./ de f_day, con licencia CC:BY-NC

Esta carta* es parte de una invitación de un grupo de ciudadanos, quienes estamos convencidos en la necesidad de reflexionar respecto de la sociedad que queremos. Esta es una provocación que compartimos con ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, en el contexto de la inminente elección del Presidente del Bicentenario de Chile.

Nuestro país ha madurado. A pesar de tener heridas no completamente sanas y traumas transversales en la sociedad, Chile ya no es el mismo de hace 30 años, tampoco es la misma sociedad esperanzada con el retorno de la democracia de 1990. Vivimos los temores del cambio de siglo y encaramos, a partir del 2000, una nueva ruta, con una visión ciudadana -quizás pretenciosa pero sincera-, abiertos a un cambio en la forma tradicional de hacer política que conocíamos y dispuestos a construir un futuro inclusivo.

Chile dejó de ser ese país aislado y provinciano. Cambiaron las premisas de las personas, de las familias, de las empresas, del Estado. El nuestro es hoy un país abierto al mundo como nunca antes lo había sido, y las tecnologías, la Red, la "convivencia en la nube", nos permiten emparejar la cancha y jugar en igualdad de condiciones a nivel global.

Quienes escribimos esta carta somos padres de una nueva generación, conectada con el mundo y atenta a las oportunidades que éste les ofrece. Nuestros hijos acceden a fuentes de información y conocimiento con una dinámica y velocidad que nos asombra, que en muchas ocasiones no podemos seguir y que debemos aprender a escuchar. Este mundo sin fronteras, móvil y accesible desde las pantallas, es el ambiente natural en el que, los nuevos emprendedores se proyectan para construir innovación, desarrollar capital humano y valor agregado al país de hoy y del futuro.

La generación que vivirá intensamente el bicentenario nos desafía a responder a las nuevas necesidades y demandas de nuestra sociedad. Creemos que la tarea prioritaria para Chile en los próximos diez años es convertirse en parte activa de la sociedad del conocimiento, aportando desde nuestra riqueza y diversidad cultural. Para hacerlo, tenemos las herramientas a nuestro alcance, pero necesitamos aprender a utilizarlas creativamente. Nuestra oferta educativa debe mirar como oportunidad y no como amenaza las competencias digitales y la mirada crítica de las nuevas generaciones, para construir una propuesta de calidad que considere las habilidades del siglo veintiuno como eje del curriculum del Chile del presente.

A esta generación tenemos el deber de entregarles un país con perspectiva, con visión de largo plazo y no con formato de borrador permanente. El concepto de cambio, tan utilizado en tiempos de campaña, pero tan olvidado en otros momentos, debe ser asimilado como una necesidad inmediata. Hoy el cambio es un estado permanente. Debemos avanzar en un proceso de sincerar lo bueno, lo malo y lo feo, independiente del origen o color de esas iniciativas.

Vemos como, a la distancia, países del primer mundo y otros que fueron similares a Chile crecen, impulsando grandes reformas y proyectos país, en los cuales la tecnología y su aporte son piezas fundamentales. En todos esos ejemplos, el Estado ha contado con una institucionalidad capaz, dotada de respaldo político y económico para encarar esta tarea, que acoge a múltiples sectores y lidera efectivamente con fuerza un proceso que nos tomará al menos diez años. Una institucionalidad que pueda definir y ejecutar una política pública de largo plazo, con capacidad de adaptarse a escenarios en permanente cambio y que no se redefina por completo cada vez que se produce un cambio de gobierno.

Nos referimos a la aplicación de la tecnología y su uso para el combate de la pobreza, palanca para una mejor calidad de vida y motor de desarrollo para que las personas accedan, entre otras cosas, a una mejor educación, mejor salud, mejor trabajo, promoviendo su capacidad innovadora y su mayor participación en todas las esferas donde su futuro se juega. Las cifras así lo indican. Según el Banco Mundial, un incremento de 10% de penetración de banda ancha genera en países como el nuestro un aumento del 1,38% en el Producto Interno Bruto. ¿Conocen nuestros economistas otro ejemplo similar? Otro modelo que el mundo nos reconoce pero que no hemos sido capaces de reproducir en otros ámbitos, es la plataforma de compras públicas Chilecompra, la cual permitió aumentar la participación de las pequeñas y medianas empresas en la compras del Estado a un 37%, más del doble de su participación en el resto de la economía. Pero pese a ello, según un estudio encargado por la Subsecretaría de Telecomunicaciones a la Universidad Alberto Hurtado, en 1 de cada 5 hogares del país no se ve valor a estar conectado a Internet.

No se trata de subirse a las modas tecnológicas de turno o a sus gadgets, sino de cómo nos integramos de manera inteligente y oportuna a la sociedad del conocimiento. Nos subimos muy tarde al tren de la Revolución Industrial, no nos perdamos esta nueva oportunidad. Y esta oportunidad es necesariamente digital. Sea cual sea el modelo de desarrollo, la visión de largo plazo, el sueño país que queramos construir, la dimensión digital estará en su centro. Pero a quienes firmamos esta carta nos convoca, por sobre todo, la posibilidad de construir un Chile con un acceso más equitativo a las oportunidades, y es quizá ahí donde la tecnología juega su rol más transformador, al democratizar de manera radical el acceso a la fuentes de información, de conocimiento, de creación de valor, de desarrollo personal.

Estamos ciertos que es posible. Los problemas de Chile tienen que ver con todas y todos. La mejor forma -quizá la única- de iniciar un camino hacia su superación es integrando de manera activa a la ciudadanía y su creatividad en el diseño de las soluciones que den respuestas a sus necesidades. En eso, la tecnología es hoy uno de los principales medios habilitantes. Algo que en la presente campaña para escoger al Presidente de Chile por los próximos cuatro años, parece no haber sido entendido. Hablamos de fomentar la capacidad de conversar de los ciudadanos a través de estos medios y, de parte de las autoridades, a explicitar su compromiso de escuchar, responder y finalmente actuar basados en lo que dichas conversaciones generen.

Por eso, al futuro Presidente de Chile, lo invitamos a cambiar la mirada, a refrescar la visión. Lo invitamos a asumir que el futuro de Chile será digital o no será, un futuro que se lo debemos a nuestros hijos.


(*) Este texto está inspirado en la Carta Abierta al Futuro Presidente, publicada en cuatro blogs españoles en marzo de 2008, y la Carta Abierta a Políticos y Candidatos "2.0", publicada por Paulo Saavedra en abril de 2008.

2 de diciembre de 2009

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Los internautas españoles están en pie de guerra. Hace pocas horas se supo que en un anteproyecto de ley, el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero busca crear una comisión que tendrá entre sus atribuciones el bloqueo de sitios web desde los cuales se pueda acceder a la descarga de contenidos sujetos a derechos de autor. La protección de los derechos de los creadores es sin duda una prioridad, pero nuevamente en este caso la protección está, al parecer, más orientada a salvaguardar modelos de negocios que el mundo digital ha dejado obsoletos. Y lo más grave de esta propuesta es que esa comisión podrá actuar sin tener que recurrir a la justicia, entregando a sus integrantes el doble poder de ser juez y parte. De aprobarse esa medida, un paso atrás en como España se inserta en la sociedad de la información, una verdadera involución digital.

Una de las réplicas es este manifiesto que comparto con ustedes y que me llegó a través de Javier Leiva:
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9 Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10 En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

25 de noviembre de 2009

Apoyemos la Carta por la Compasión (2)

Hace casi un año, compartí el inicio del trabajo para construir durante el año 2009 una Carta por la Compasión, una iniciativa que impulsada por Karen Armstrong busca levantar una voz a nivel mundial para promover que una regla de oro presente en todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales se convierta en uno de los ejes de la construcción de una nueva sociedad global. Trata a los demás como quisieras te trataran a tí.

La Carta por la Compasión ya está lista y aquí pueden consultar su versión en castellano. Cuatro párrafos de una potencia y sencillez que no dan espacio a torcidas lecturas:
El principio de compasión permanece en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, y siempre nos pide tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. La compasión nos impulsa a trabajar sin cansancio para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes; nos motiva a dejar de lado el egoísmo y aprender a compartir y nos pide honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con absoluta justicia, equidad y respecto.
Si quieres sumarte y apoyar esta Carta, tienes plazo hasta el 31 de diciembre para registrarte acá. Un pequeño gesto. No pierdes nada. Y puedes ganar un nuevo mundo.

24 de noviembre de 2009

BiblioRedes: Todos Juntos

Comparto un video que preparamos para la celebración de nuestro VII Aniversario en BiblioRedes el jueves pasado, que celebramos en conjunto con la Biblioteca de Santiago, que cumplía cuatro años. Un pequeño homenaje a los miles de usuarios del Programa que a través de las 396 bibliotecas públicas o desde Internet están conversando en nuestra comunidad Contenidos Locales sobre sus identidades y culturas. ¡Disfrútenlo!



Más videos de BiblioRedes en nuestro canal en You Tube. Y mis felicitaciones a Máximo Moreno y Jimmy Quintana por este trabajo.

23 de noviembre de 2009

Ya lo dijo Pizarnik

querer quedarse queriendo irse
Alejandra Pizarnik. Poesía Completa. Barcelona, Lumen, 2000, p. 312.
P.D: Gracias por el dato, Gonzalo.

22 de noviembre de 2009

PLIP, innovación en bibliotecas públicas


eIFL.net acaba de lanzar, con la colaboración de la Fundación Bill & Melinda Gates, el Programa de Innovación en Bibliotecas Públicas (PLIP, por sus siglas en inglés), una iniciativa que busca promover el desarrollo de servicios innovadores que a través del uso de tecnología mejoren la vida de las personas, colaborando en la constitución de las bibliotecas públicas como centros de la vida comunitaria.

PLIP se llevará a la práctica a través de un fondo concursable para proyectos y está orientado a bibliotecas públicas de países en desarrollo o en transición. Espera constituirse en un aporte importante para que las bibliotecas públicas demuestren que contando con recursos adecuados pueden desarrollar actividades que impactan positivamente en la vida de las comunidades que atienden.

Consta de tres etapas. En la primera, 10 proyectos recibirán aportes de hasta US$ 30.000. La etapa para presentar propuestas cierra el 28 de febrero de 2010 a las 18:00 (hora de Roma, Italia). Los proyectos ganadores deberán ejecutarse entre abril de 2010 y marzo de 2011.

En la segunda etapa, se entregarán 10 aportes de US$ 15.000 para iniciativas que repliquen proyectos exitosos de la primera etapa.

Por último, en la tercera etapa, el año 2012 serán entregados 15 Premios a la Innovación en bibliotecas públicas (US$ 1.000 cada uno).

En la primera etapa, de América Latina sólo pueden postular proyectos de Argentina, Chile, Colombia, México y Guatemala. En las etapas segunda y tercera pueden participar todos los países de América Latina.

Por innovación, PLIP entiende que la idea a implementar es completamente nueva, o que nunca se ha realizado en el lugar donde se aplicará; o que nunca ha estado focalizada en el público que atenderá; o que no se ha ejecutado antes en la alianza propuesta; o que nunca ha logrado realizarse en forma exitosa; o que nunca incorporó tecnología antes (o el tipo de tecnología que se propone).

Entre los criterios que se usarán para seleccionar los proyectos, se considerarán -junto con ajustarse a alguna de las definiciones de innovación descritas- la capacidad de dar respuesta a una clara necesidad de la comunidad, la realización en alianzas con otras instituciones, presupuestos realistas y una ajustada descripción de cómo el uso de tecnología colaborará para prestar un mejor servicio.

Para mayor información, sugiero visitar el sitio web de PLIP.

3 de noviembre de 2009

Tucídides dixit

Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.

Tucídides (460 a.C. - 396 a.C.)

26 de octubre de 2009

Gracias

El viernes pasado, luego de más de once años en la Dibam, nueve de ellos en BiblioRedes, presenté mi renuncia. Si bien será efectiva a contar del 1 de diciembre, hoy se hizo pública.

Una nueva oportunidad para mi desarrollo profesional es la razón, oportunidad que se materializó a través de una invitación no buscada para integrarme a un proyecto muy atractivo (al que espero referirme en futuras entradas). Me llegó hace unas semanas. El jueves tomé la decisión. El viernes la informé. Y hoy lunes el equipo, mi equipo, supo de ella.

Los últimos han sido días raros.

De alegría por el nuevo rumbo. Recuerdo a Juan Carlos Camus en el VI Encuentro Nacional de BiblioRedes en marzo pasado, hablando de las veces que se ha reinventado profesionalmente. En mi caso, algo parecido. Licenciado en Historia de formación, nunca la disciplina que estudié ha puesto la comida en mi mesa familiar. Aunque, como dice un buen amigo, me dió un conjunto de herramientas para moverme sin problemas morales en otros territorios profesionales. Con la que estoy a punto de iniciar, es mi cuarta reinvención.

Pero, por otro lado, la tristeza de dejar atrás un idea construida entre muchos, una metáfora de equidad que desde el año 2000 empezamos a diseñar y luego hacer realidad a través de las bibliotecas públicas. Nueve años después, cuando BiblioRedes es ya un Programa consolidado, reconocido, más que tecnología, veo rostros, veo equipo, veo ñeque, veo comunidad.

Y veo futuro. Mucho futuro. Pero también veo la necesidad de dar un paso al lado y que sean otros y otras, quienes tomen el timón, conduzcan ese futuro. No es cansancio. Más bien esa coordinación natural que ocurre en los buenos equipos de ciclismo, cuando todos entienden que el liderazgo es una cuestión efímera y que lo importante es la posta sin fin en la cabeza del grupo. De esa manera triunfan.

Duele alejarse de la Dibam. Ha sido un orgullo pertenecer a esta Institución. Sí, lo digo con fuerza, cuando hay un proyecto que pretende hacerla desaparecer. Un honor al que me abrió la puerta María Jesús Egaña, Jefa de Gabinete de Marta Cruz-Coke. Al que Clara Budnik me invitó a contribuir desde las bibliotecas públicas. Y al que Nivia Palma me permitió sumar desde la Coordinación Nacional de BiblioRedes y a través del grupo de trabajo de la Política Digital Dibam.

Le debo mucho a muchos. A mi equipo de los Dibamóviles, proyecto por el que entré en 1998 y a los cientos de funcionarios de la Dibam y en la Subdirección de Bibliotecas Públicas con los que pude colaborar estos años. A María Victoria, María Teresa y a Ricardo. A l@s Coordinadores/as Regionales de Bibliotecas Públicas. A los muchos amigos y amigas e instituciones, con la Fundación Bill & Melinda Gates a la cabeza, que ayudaron a construir el sueño.

Pero, sobre todo, mi deuda es con María Luisa, mi jefa -en el más amplio sentido de la palabra- durante varios años, y con mis compañeros y compañeras en BiblioRedes, desde Visviri hasta Puerto Williams, en la Coordinación Nacional, en los equipos regionales y en las bibliotecas.

A todos, a todas, mil gracias.

22 de octubre de 2009

¡Es la semántica, estúpido!

Fotografía: Palabras, por licor de mandarina, con licencia CC:BY-NC-ND


Parafraseando a Bill Clinton, ese podría ser el título del discurso que daría Maradona o un dirigente mapuche cuando hipotéticamente ingresaran a la Real Academia Española de la Lengua.

Más que hipotético, improbable escenario que sería la excusa perfecta para revelar algo extraño pero no tan extraño.

Porque, extrañamente, dos situaciones sin conexión entre sí (el descontrolado arrebato verbal de Maradona tras clasificar Argentina al Mundial de Sudáfrica y el aumento en los últimos días de la violencia en el conflicto que enfrenta a grupos de mapuche con el Estado chileno) tienen vasos comunicantes en un terreno, el de los significados de las palabras y expresiones.

Leía (disfrutaba, para ser honesto) hace unos días una carta abierta a Maradona, un genuino arrebato (más controlado eso sí) de un argentino cansado del pibe de oro, sus veleidades y cómo él simboliza la Argentina actual. Hasta que tras leer una entrada en el blog de otro argentino, que reproducía otro arrebato (semi descontrolado en este caso) en el que sin justificar a Maradona lo justificaban, comprendí que el ya famoso "¡Qué me la chupen y la sigan chupando!" maradoniano era una revuelta semántica. Una revuelta no emparentada con aquella otra mecha que hace años García Márquez intentó prender en el territorio de la gramática, sino un levantamiento simbólico contra el poder de los discursos hegemónicos, esos que califican lo que son buenas y malas formas para expresarse, aunque sea sobre cosas tan triviales como el resultado de un partido de fútbol. Y que en realidad, a través de las formas buscan controlar el fondo, lo importante, el significado. El mejor futbolista de la historia diciendo boludeces semánticamente intrascendentes será aceptado mientras las diga cuidando las formas. Cuando las formas se rompan, aunque su mensaje sea significativamente rico, será lapidado.

En paralelo, empezaban a juntarse noticias que daban cuenta de una escalada en la violencia del conflicto en la Araucanía. Un levantamiento también simbólico el que ocurre cuando (supuestamente) la Coordinadora Arauco Malleco anuncia que (supuestamente) el pueblo mapuche le declara (supuestamente) la guerra al Estado chileno. Belicosidad semántica con todas las de la ley. Un acto que busca renovar significados, o a lo menos poner en tensión los aceptados de manera común. Una revuelta contra relatos históricos excluyentes, contruidos en torno a mitos fundacionales del espesor de un disfraz. Esos mitos que hablan de "un bravo araucano que luchó contra el conquistador español", de la "pacificación" de la Araucanía, un mito que se cuelga como escudo en camisetas de futbol. Ese mito que le pone una s al plural de mapuche, cuando el che es plural en esencia y los mapuches son en realidad los mapuche. Mitos que se transmiten en palabras, palabras que construyen visiones de la historia, historia que sustenta argumentos presentes y defiende privilegios futuros.

Maradona y la Coordinadora Arauco Malleco unidos por el uso político de la semántica. Sin duda, en un caso más premeditado que en el otro. Uno, ejercicio espontáneo, frontal, a lengua descubierta; el otro, un efectivo mensaje, posiblemente calculado, articulado con otros gestos de guerra. Maradona está en guerra, el pueblo mapuche está en guerra. Una guerra de palabras, entre otras guerras y no tan guerras.

13 de octubre de 2009

Roban la biblioteca y hieren a la comunidad

Cadaunadas varias veces ha sido espacio para la alegría que desde una barriada de Medellín hemos recibido cotidianamente quienes creemos en las bibliotecas públicas como espacio de equidad y construcción de sociedades más democráticas. Reproduzco ahora una triste nota publicada por Álvaro Ramírez en ConVerGentes, quien desde el aturdimiento inicial nos avisa que han robado en la Biblioteca de La Loma. En Chile, en nuestras bibliotecas públicas, a veces sufrimos la misma suerte, la misma frustrante suerte.

¡Animo, amigos de La Loma! Sé que la comunidad estará con ustedes.
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Estoy un poco aturdido. Me concentro y trato de visualizar la modesta y hermosa Biblioteca de La Loma, sus estantes, las mesas y las sillas donde niños y grandes se sientan a diario a leer, a consultar libros, y a conversar.

Alcanzo a imaginar los computadores apagados y en la noche. Un par de intrusos llegan y logran penetrar por el techo. Entran con linternas y comienzan a sacar cosas: un PC, varias pantallas de computador, una cámara digital. Encuentran la caja menor con algun dinero y finalmente la estatuilla dorada de la diosa Nica, el preciado galardón que recibimos de Prix Ars Electrónica. Empacan todo en costales y huyen sigilosos.

A la mañana siguiente llegan Gabriel Jaime y los otros empleados y encuentran el desastre. Un robo consumado. Un asalto a la comunidad de La Loma y un golpe duro para la Biblioteca Pública Piloto que ha venido dotando, con gran voluntad y paciencia a la filial más antigua de su extendida red de bibliotecas públicas: es decir gratuitas y abiertas para que todos podamos acceder a sus servicios.

Hoy Gabriel Jaime me manda un correo lacónico, contándome su sentimiento de frustración e impotencia. Yo cierro los ojos. Una sensación de tristeza muy menuda empieza a invadirme. Pienso en el daño que eso representa. En las personas que se van a perjudicar por no poder acceder gratis a los computadores. De nada me sirve gritar. Estoy un poco aturdido. Me concentro y solo veo oscuridad. El daño ya está hecho. ¿Cómo repararlo?

4 de octubre de 2009

Mercedes Sosa fue América Latina en mi tocadiscos

Fotografía: soza0017, de jorgemejia, con licencia CC:BY

Definitivamente, este año dolerá en la memoria de muchos de nosotros. Se nos fue Mario Benedetti y ahora nos deja Mercedes Sosa. Ayer se cumplieron 20 años desde que regresé a Chile, y estas voces grandes, inmensas, otorgaron sentido en mi adolescencia en España. Fueron la poesía de un retorno a un territorio construido a punta de unos carretes de diapositivas, recuerdos de mis padres y noticias de televisión. La música de una identidad levantada en el conflicto de crecer sintiendo que mi lugar de pertenencia estaba a miles de kilómetros de distancia. Porque así como los libros de Benedetti fueron mi puente impreso con mi futuro, Mercedes Sosa fue América Latina en mi tocadiscos. Y ella lo sabía. Como muchos sabíamos que ella no era argentina, no era tucumana. O todos éramos, en realidad, argentinos, todos eramos tucumanos, ese pedazo de tierra donde por extrañas y felices circunstancias se hizo música la piel de América, la canción con todos.

25 de septiembre de 2009

Hay biblioteca donde hay usuarios

[Comparto texto íntegro de un comentario que envié hoy a una lista de correos bibliotecaria de España, a raíz de una conversación que está ocurriendo sobre la presencia de bibliotecas en las redes sociales en Internet]

Muy interesante la conversación que ha estado teniendo lugar los últimos días. Dificil aportar algún argumento novedoso, pero quisiera poner dos sobre la mesa. Usaré el ejemplo de Facebook por ser la red social de uso más extendido en Chile. De hecho, el crecimiento de Facebook acá fue anterior al de otros países iberoamericanos (les dejo a ustedes las posibles interpretaciones de esto).

1. En Chile, aproximadamente 1 de cada 4 personas tiene una cuenta en Facebook. Asumiendo que un porcentaje de ellas deben ser cuentas inactivas y otras corresponden a organizaciones y no personas, el número puede ser menor, pero no mucho menos. Es decir, 4 millones de personas usando una red social, la mayoría conectándose diariamente y dedicando una creciente cantidad de tiempo a construir su capital social dentro de esa red. No emitiré juicio de valor, sobre si eso es positivo o no, pero sí constato que muchos de los usuarios a los cuales queremos llegar están en ese espacio pero no visitan las bibliotecas. De hecho, la cifra de usuarios de nuestros servicios es muy inferior. Recién el 2010 tendremos datos integrales de usuarios de la red de bibliotecas públicas chilenas, gracias a un proceso de modernización de nuestros sistemas de gestión. Pero considerando sólo las cifras de BiblioRedes, que son un subconjunto de los usuarios de las bibliotecas públicas chilenas, este año (después de siete de operación) llegaremos al millón de personas distintas atendidas (que no quiere decir que sean usuarios recurrentes). Es decir, 1 de cada 16 personas en Chile ha pasado por BiblioRedes. En siete años de trabajo (de mucho trabajo), BiblioRedes ha logrado llegar a un grupo de personas cuatro veces menor que lo logrado por Facebook en apenas tres años.

2. Las redes sociales son lo que sus usuarios (y las organizaciones que las usan) quieren que sean. La tecnología en sí no es ni buena ni mala: son sus usos los que le dan un sentido perverso o virtuoso. En mi caso personal, mi Facebook se ha ido convirtiendo cada vez más en un espacio multifacético, en el que con el tiempo han empezado a aparecer conversaciones interesantes, recomendaciones de recursos de información extremadamente útiles, "amistades" (la inmensa mayoría virtuales) con las que comparto sobre temas de interés y que me hacen sentir que no estoy perdiendo el tiempo cuando me conecto. También hay, por cierto, su buena porción de vanalidades, como ocurre hasta en los espacios más formales del mundo off-line. Pero, sumando y restando, Facebook hoy me aporta más de lo que me quita. Pero eso no es obra de Facebook, sino de cómo yo he ido construyendo mi espacio en esta red usando las posibilidades que me ofrece.

Dicho esto, y juntando ambos argumentos, la reflexión de fondo que quiero compartir con ustedes es que hay biblioteca donde hay usuarios. Teniendo claro como evitar la moda 2.0 a la que aludía Jesús casi al comenzar esta conversación, la constitución de la identidad virtual de las bibliotecas y sus servicios en la Red, no es algo que deba mirarse en menos.

Haciendo una comparación, hoy creo que nadie cuestiona la utilidad de que una biblioteca cuente con un bibliobus para llegar a usuarios que por diversas razones no acceden a sus servicios, por lo que cuesta entender el por qué de la resistencia a estar presentes en las redes sociales si éstas nos permiten llegar en forma masiva, de bajo costo y muy rápida a un universo de usuarios jamás alcanzado. Ocurre, eso sí, que construir la identidad de la biblioteca en Internet, en general, y en una red social, en particular, es mucho más complejo que implementar un servicio móvil. Ponerle ruedas a la biblioteca es parte de nuestra aún vigente mentalidad de la Sociedad Industrial. No en vano, los vehículos motorizados son hijos de la Revolución Industrial. Ponerle bytes a la biblioteca (o poner la biblioteca en los bytes) es otra cosa, porque nos obliga a movernos en la Sociedad Informacional (para usar el concepto de Manuel Castells, a mi juicio más acertado que el tradicional Sociedad de la Información). Y para eso, aún no estamos preparados, aunque esté ocurriendo ya.

Este conflicto no es exclusivo de las bibliotecas, y prácticamente no hay esfera de la vida humana que no esté siendo impactado. Incluso en aquellas partes del mundo que aparentemente viven aún hoy en sociedades pre industriales. La pregunta que debemos hacernos, entonces, es cómo y cuándo nos apropiamos de estos espacios activamente para difundir lo que somos y darle servicios de valor agregado a las personas y comunidades que en ellas habitan.

Comparto con Natalia que no es obligatorio estar presente en las redes sociales en Internet, pero no estarlo puede ser una muy mala decisión, incluso hasta suicida. Ojo: no estoy matando a las bibliotecas, lo que estoy diciendo es que el día de mañana el concepto y los usos de biblioteca que mis hijos tendrán serán muy distintos a aquellos con los que yo crecí. El punto es si nosotros participamos en esa redefinición (y lo dice alguien que no es bibliotecario, pero lleva once años vinculado profesionalmente a este mundo), o dejamos que los usuarios de las redes sociales se den a si mismos su concepto de biblioteca (opción que suena atractiva).

20 de septiembre de 2009

Cadaunadas sopla su segunda vela


Sí, porque ayer se cumplieron dos años desde que inicié este blog. 215 entradas y 475 comentarios después, sin duda la mejor expresión para resumir estos 730 días de arrítmica conversación es lo que leí alguna vez en otro blog, posiblemente uno de los sindicados en La Cadaunantesfera: una muy grata sensación de comunidad.

Microcomunidad, por cierto, en el caso de Cadaunadas, ya que no son muchos quienes frecuentan esta taberna periférica. Pero aunque pocos, sé que mis contertulios son fieles. A tod@s, gracias por pasar y comentar acá, su casa.

3 de septiembre de 2009

Dibam: Premio a la Innovación Avonni 2009

Ser destacado como el servicio público más innovador no es menor. Más cuando uno ha vivido desde dentro del Estado de Chile el sostenido esfuerzo y compromiso de muchas instituciones por mejorar su capacidad de respuesta y atención a las necesidades de la ciudadanía. Sin duda, subsisten muchos problemas y áreas que requieren urgentes transformaciones, pero en estos ya más de 11 años trabajando en el sector público, he visto una gran transformación. Y me siento orgulloso de haber sido parte de este proceso.

Por eso, que la Dibam haya hoy recibido el Premio a la Innovación Avonni 2009, es muy significativo. Y me alegra, porque reconoce la capacidad de adaptación institucional a entornos cambiantes, la capacidad de sus equipos para asumir esos nuevos desafíos y, pese a no contar siempre con todos los recursos, como hemos sido capaces de reinventar nuestra manera de atender a la comunidad.

Sí, hay que estar contentos.

En lo general porque este reconocimiento está orientado a premiar lo que hemos hecho en un ámbito en el que tengo la convicción las instituciones (públicas y privadas) se juegan su futuro: saber incorporarse a la Red, a ese espacio más horizontal donde las personas demandan de las instituciones capacidades de relación para las cuales no están diseñadas.

Y en lo particular, porque como parte de la postulación, junto a Memoria Chilena, Artistas Plásticos Chilenos, Archivo Nacional Digital y Memorias del Siglo XX, iba Contenidos Locales, la primera comunidad virtual de BiblioRedes, que con el correr de los primeros meses ha ido agarrando cuerpo, han ido surgiendo las conversaciones, se han ido produciendo los encuentros y descubrimientos en torno a nuestras identidades y culturas locales.

Les dejo la presentación enviada para postular al premio, que da cuenta de manera muy global del sentido de nuestra innovación (por cierto, Slideshare hizo de las suyas y modificó la numeración en algunas de las viñetas).

26 de agosto de 2009

Escenas de la vida webtidiana - IV

Fotografía: A la espera, de Emmanuel Frezzoti, con licencia CC:BY-NC-SA

Pasan cosas curiosas en la Red. Muchas. Pero hay algunas a las cuales todavía no logró acostumbrarme. Cosas que reflejan el estado aún embrionario de la realidad virtual en la que habitamos de manera ya casi ubicua (por lo menos aquellos que estamos hiperconectados) mientras se levantan precariamente las formas en que nos relacionamos en esta nueva esfera de nuestra identidad.

Leyendo la noticia del fallecimiento de Guillermo Lutzky, experto argentino en educación y tecnología, a quien recién conozco a través de uno de sus obituarios en línea, llego a sus huellas digitales, las que registran entradas recientes, escritas pocos días u horas antes de su muerte. Y ahí quedaron, huérfanas, no de autor, pero si de administrador, de esa persona que pueda conectarse por última vez y escribir la última entrada en el blog, los últimos caracteres en Twitter, cerrando el círculo con un "Yo llegué hasta aquí".

En el mismo registro, hace unas semanas llegó a mi bandeja de entrada un mensaje de Plaxo, indicándome que un amigo que falleció hace más de un año quería actualizar mis datos de contacto en su agenda en línea. Cómico, si no fuera por el dolor que la muerte temprana de ese amigo nos provocó a muchos. Un muy eficiente servicio de administración de contactos en la Red, pero pensado para los vivos.

Sensación parecida a la que me provocó hace poco más de un mes bucear en el historial de mi cuenta de correo en Yahoo! Una gracia inesperada de su capacidad ilimitada de almacenamiento: entre los correos más antiguos está la última conversación escrita que mantuve con mi padre, semanas antes de que se suicidara hace ya más de seis años.

Internet. Un espacio de significados en construcción, en el que la vida y la muerte ya no son lo que eran. O por lo menos no lo volverán a ser hasta que una killer aplication (e-ronía semántica ésta) logre administrar post mortem nuestro recorrido digital.

11 de agosto de 2009

¿Por qué #biblioteca no fue Trending Topic mundial en Twitter?

Lo ocurrido el 10 de agosto en Twitter, cuando más de 650 personas colaboraron en intentar hacer del hashtag #biblioteca un Trending Topic, fue un experimento muy significativo que permite, a mi juicio, abordar ciertas dinámicas que operan en las redes sociales, dinámicas que son relevantes cuando de insertar en ellas temas se trata.

Antes de proseguir esta entrada, hago dos aclaraciones.

La primera. No obstante tengo una opinión personal de lo ocurrido y sobre ello podría emitir una larga lista de adjetivos, dejo a otr@s ese ejercicio. Ayer, cuando aún no terminaba la jornada, y llevado por la euforia de la larga conversación en Twitter, traspasé parte de esa emoción al hablar de esa biblioteca en la que no se pone el sol (sí, lo confieso: me salió el Felipe II que llevo adentro). Pero creo que como parte del grupo que de manera espontánea y sin gran coordinación previa armó esta provocación, me parece que son otr@s los llamados a valorar la trascendencia del experimento.

La segunda aclaración. No soy bibliotecario, si bien desde el año 2000 he estado vinculado a la red de bibliotecas públicas de Chile. No sé si eso es bueno o malo. Sólo sé que para efectos de lo que aquí escribiré, me da otra mirada sobre el fenómeno. Ni más ámplia ni más corta. Complementaria, sin duda, a la que pueda tener un profesional de la bibliotecología.

Retomo la pregunta: ¿por qué #biblioteca no fue Trending Topic mundial en Twitter?

Muchas pueden ser las respuestas. De hecho, no existe una sola que explique el por qué de no haber logrado alcanzar la meta que nos propusimos al tomar el guante que dejo caer Natalia Arroyo. Pero algunas de ellas, sobre todo al mezclarlas, dan cuenta de la mayor parte de la explicación, y son elementos a tener presentes en futuras experiencias. ¿Cuáles son?

1. Aunque parezca de Perogrullo, hay que insistir una y otra vez, que las bibliotecas las constituyen sus usuarios. Si el experimento hubiera sido más convocante para usuarios y amantes de las bibliotecas, o de la lectura en general, personas que estoy seguro habitan en Twitter en grandes cantidades, en vez de los 650 tuiteros únicos, me atrevo a apostar que hubiéramos superado los 1.000. De hecho, en algo que debo agradecer, vari@s tuiter@s chilen@s que me leen y que no tienen vinculación con el mundo de las bibliotecas, se sumaron a la causa sin habérselos solicitado. Hago el alcance que con much@s de ell@s, sólo mantengo relación en Twitter y no l@s conozco en persona.

2. En Internet, desaparecen los territorios geográficos, prevalecen los territorios culturales. Aunque la conversación que dió origen a este experimento surgió en un blog español, su proyección y capacidad de acción trascendió España. Sólo considerando los 10 tuiteros que más aportaron según wthashtag?!, hay cinco españoles y cinco latinoamericanos (tres chilenos, una mexicana y un colombiano). Aunque habría que ver la lista completa para hacer un análisis, esta pequeña muestra permite establecer que para futuros ejercicios hay que tener presente que el logro del objetivo pasará por una cooperación bibliotecaria cuyas claves deben ser distintas a las que se dan en otros ámbitos. Como bien expresó mi amigo Fernando Juárez, mi agosto es distinto al agosto español. O como precisó Manolo Pérez, nuestro hombre en Manila, las fronteras no eran desde las costas mediterráneas de España hasta las pacíficas aguas de la Baja California: en Filipinas también había #biblioteca. Es más, en un futuro experimento se debe incorporar a la comunidad de habla portuguesa: no contar con la potencia de Brasil y la capacidad de Portugal, fue el primer disparo en el pie que nos dimos a nosotros mismos.

3. Hay que mejorar la coordinación previa, sin duda. Trabajar con un poco más de tiempo, buscar fechas que faciliten la acción, etc. Pero tengamos presente que algunos de los fenómenos virales más fuertes en la historia reciente de Internet, no han sido premeditados ni han sido organizados -por lo menos en su génesis. En la Red los fenómenos operan, como escribió Kevin Kelly en una reflexión que traduje hace poco, con modelos biológicos de surgimiento y desaparición. Como apunta Malcolm Gladwell en su libro El Momento Clave sin referirse a Internet, en estos fenómenos están presentes tres elementos: personas claves con perfiles definidos; un factor gancho, que logra generar atracción; y un contexto determinado que potencia la lógica interna del fenómeno. No tengo claro que faltó en el experimento #biblioteca, aunque sospecho que un análisis fino revelaría que en los tres ámbitos hubo carencias.

4. Y el inexorable baño de realidad. Twitter es una red angloparlante, como lo demuestra que su interfaz esté en inglés (la otra lengua en la que está disponible es japonés, algo irrelevante para efectos de este análisis). No he logrado encontrar estudios recientes que aporten datos sobre la presencia porcentual de países en Twitter, pero me atrevo a decir que el mundo angloparlante debe ser hegemónico. De hecho, salvo episodios esporádicos (como el repudio a los atentados de ETA), no he visto de manera sostenida hashtags en otras lenguas aparecer en los Trending Topics. Pensar, entonces, en posicionar un hashtag en castellano es nadar contra la corriente, con todo lo que ello significa.

Por último, un reconocimiento a tod@s l@s tuiter@s que participaron, sobre todo a los que se sumaron a esta red a raíz de este experimento: buena razón la que tuvieron para saltar la barrera de entrada.

Y un reconocimiento especial a algunos que, en lo personal, me resultaron claves: @narroyo, que lanzó la pregunta provocadora; @merlovega que la agitó en Facebook (muy promiscuas estas redes, por cierto); @ferjur y @jserranom, los dos pirómanos a los que acompañé a prender el fuego de la pira; @NoemiGomez y @didacm, que crearon el evento en Facebook; @uvejota, la Emiliana Zapata de la tuitosfera; @fggutierrez, nuestro embajador en Argentina; @macaduran, @ppacheco y @maxmorenogrez quienes jugaron el multitasking en el primer día de una reunión nacional de BiblioRedes; a @mcoloma, que fue quien configuró #biblioteca en wthashtag!?; y a @Jose_Vicente, @juanigncastro, @jisa39, @bibhuelva, @unquepassava y @maolibrarian, verdaderos Stajánov de esta primera #biblioteca.

10 de agosto de 2009

El día que Twitter fue una gran #biblioteca

¡Día muy intenso!

En Twitter cientos de tuiteros hispanoparlantes bregamos (hasta ahora, aún) por hacer que #biblioteca entrara en los Trending Topics. No lo logramos a nivel mundial (eso da para una próxima entrada), pero sí tuvimos nuestros éxitos. Y nada mejor que ponerlo en imágenes:

Durante prácticamente casi todo el día, fuimos el primer hashtag de la comunidad hispanoparlante de Twitter, y en algún momento fuimos segundos en la comunidad francófona y séptimos en la comunidad italiana.
Y fueron más de 4.500 tuiteos, compartidos por aproximadamente 650 tuiteros, según what the hashtag?!

Pero lo mejor... la sensación de una comunidad de lectores y bibliotecarios que se reconoció, compartió y creyó -aunque haya sido sólo por un día- que Twitter es la gran biblioteca del mundo hispanoparlante, desde Manila hasta la Baja California. Una biblioteca en la que no se pone el sol.

Mil gracias a todos. A los que integramos el grupo provocador y a los cientos que respondieron a la provocación.

7 de agosto de 2009

#biblioteca

Twitter Bird, por tashmahal, con licencia CC:BY

Actualización 9 de agosto.
Aunque la idea es tuitear intensamente todo el día, se sugiere concentrar los tuiteos recomendando libros en tres momentos del día:
- a las 16:00 (hora Península Ibérica), que son las 11:00 en Buenos Aires, 10:00 en Santiago de Chile y 9:00 en México DF.
- a las 20:00 (hora Península Ibérica), 15:00 en Buenos Aires, 14:00 en Santiago de Chile y 13:00 en México DF.
- a las 22:00 (hora Península Ibérica), 17:00 en Buenos Aires, 16:00 en Santiago y 15:00 en México DF.
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¿Cuántos tweets hacen falta para convertirse en "trending topic"? "Trending topic" o temas emergentes en Twitter, por cierto, que de tweets (o más bien, tuiteos) va este experimento.

Esa fue la pregunta que Natalia Arroyo hizo en una entrada en Biblioblog. Y en su muy bien documentada respuesta llegó a la conclusión de que en la ventana horaria donde es más sencillo lograr el posicionamiento se requiere a lo menos de 1.200 tuiteos y unos 500 usuarios. Por otro lado, en el período del día de mayor actividad en Twitter, y por lo tanto donde es más difícil posicionar un tema, son necesarios 1.900 tuiteos y 922 usuarios. En resumen, cifras no menores para que en la columna de la izquierda de nuestros Twitter emerjan las conversaciones que nos interesan.

Estábamos varios masticando la reflexión de Natalia, cuando a raíz del reposteo de ésta por parte de José Antonio Merlo en una nota de Facebook, se gatilló una interesante conversación. Curiosamente, hablábamos en Facebook sobre Twitter, en los momentos que esta red recibía el quizá peor ataque en su corta vida. La cosa es que comentario yendo, comentario viniendo, tres bibliotuiteros (@ferjur, @jserranom y @cadaunante) con ganas de juerga y de probar la capacidad de nuestra comunidad bibliotecaria en el mundo hispanoparlante, decidimos lanzar un experimento.

¿Cuál es?

Lograr posicionar (o intentar posicionar, mejor dicho) el hashtag #biblioteca entre los trending topics del día lunes 10 de agosto. Ese día buscamos que bibliotecarios, trabajadores de bibliotecas, usuarios de bibliotecas o personas que les gustan las bibliotecas (y que tengan una cuenta en Twitter), recomienden libros a mansalva en 140 caracteres. Para ello, invitamos a los miembros de la tuitosfera que habitan entre dos penínsulas: la Ibérica (extremo oriental del mundo hispanoparlante) y la Baja California (mexicano y occidental extremo de ese territorio virtual).

La invitación es simple. Tuiteen como locos. Desde sus casas, trabajos, lugares de estudio; desde plazas y calles; arriba de taxis, buses o en el tren. Desde sus computadores u ordenadores, notebooks, netbooks, iphones, blackberries y cuánto dispositivo les permita tuitear recomendaciones de lectura. Pero recuerden siempre usar el hashtag #biblioteca.

Si alguno de l@s tuiter@s que se sume a este experimento logra ver en algún momento #biblioteca en los trending topics del 10 de agosto, ya saben: ImpPant, guardar como .jpg u otro formato y avisar a @ferjur, @jserranom o @cadaunante que se logró la misión. No hay premios. Sólo nos mueve el espíritu deportivo y ver si tenemos toda la comunidad bibliotecaria de esta parte del mundo la capacidad de poner nuestro hashtag en la conversación del día.

De paso, llenaremos Twitter de buenas recomendaciones de lectura.

4 de agosto de 2009

Just do it!

Humillar a tu rival con elegancia. Avergonzarlo con habilidad. Insultar a tu vecino con estilo. Agredir al niño con sutileza. Reirse del inmigrante con gracia. Golpear a tu pareja con soltura. Explotar al pobre con destreza. Asesinar al indefenso con clase. Just do it!
Las primeras dos frases son de un anuncio de Nike publicado ayer lunes 3 de agosto en el cuerpo de Deportes de La Tercera, página 17, y del cual extraje la imagen superior. La frase final es el slogan mundialmente conocido de la marca. Lo que hay entremedio son ideas mías, siguiendo la "línea creativa" de la publicidad de Nike.

Mal, muy mal.

30 de julio de 2009

Conversando sobre TEDx Patagonia

¿Qué es lo que buscan trayendo esta iniciativa a Chile?
Al grupo organizador de TEDxPatagonia lo que nos mueve es instalar una manera de mirar nuestra realidad, de conversar sobre lo que somos y podemos ser, que permita mover la frontera de lo posible en Chile. No respondemos a agendas políticas, económicas, sociales o culturales definidas, no obstante cada uno de nosotros podamos tener nuestra particular mirada. Como grupo creemos que gatillando ciertas conversaciones, provocando ciertos debates, podemos desde la acción aportar a la construcción de un nosotros más rico.
Este es un extracto de una entrevista que Andrés Azócar, Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, me hizo -en representación de todo el grupo organizador- para su blog Hijodelmedio. El resto de la entrevista la pueden leer acá. ¡Gracias Andrés por ayudarnos a difundir TEDx Patagonia!

27 de julio de 2009

¿Por qué estoy en TEDx Patagonia?

Fotografía: Chile en colores, de Voj, con licencia CC:BY-NC-SA

La respuesta más rápida, y la que por cierto me permite escribir esta entrada, es porque Leo Maldonado me invitó hace ya más de dos meses a ser parte de este experimento. Punto.

Pero la razón profunda es otra. Es la misma que estuvo detrás de mi decisión de regresar a Chile solo, dejando a mi familia en España, en 1989. La misma que me llevó a estudiar historia en la universidad. La misma que me llevó a decir sí cuando me ofrecieron integrarme a la Dibam hace once años. La misma razón que me movió cuando a principios de esta década me invitaron a ser parte del equipo inicial de BiblioRedes.

Y la razón es la firme convicción que nuestro país merece otro destino, más abierto, más incluyente, más plural. Un destino donde la cuna no sea la marca que te abre puertas o te las cierra. Un destino donde el mérito de cada uno de nosotros sea la verdadera palanca de lo que somos o de lo que podremos ser, como individuos, pero también como sociedad que crece colaborando, compartiendo, conversando.

En esa conversación nadie sobra, todos están convocados, para construir desde la honestidad y generosidad un nosotros más grande del que jamás Chile ha sido capaz. Sin duda, a los que integramos el grupo detrás de este experimento, nuestras historias nos impulsan por distintas razones a estar juntos en esta oportunidad, pero compartimos un sueño: TEDx Patagonia ayudará en llevar a Chile un paso más allá de lo que creemos posible. Porque, al final, de eso se trata. De pensar y hacer Chile de una manera nunca antes vista.

24 de julio de 2009

La crisis de Honduras llega a las bibliotecas

La grave crisis que está atravesando en estos momentos Honduras, traspasa todas las dimensiones de la vida de la nación centroamericana. Y las bibliotecas y centros de documentación no podían ser la excepción. Reproduzco textualmente comunicación que está circulando en una lista de correos española a la cual estoy suscrito. Omito el nombre del bibliotecario que la está difundiendo por no haberle consultado yo la posibilidad de publicar este mensaje:
La sra. Myrna Castro, nueva ministra hondureña de cultura, artes y deportes, recién nombrada por el gobierno golpista del empresario Roberto Micheletti, ha procedido, como primera medida, a la destitución de la directora de la Hemeroteca y Archivo Histórico Nacional de Honduras, la dra. Natalie Roque Sandoval y de la directora general del libro, la sra. Rebeca Becerra.

La nueva ministra del gobierno golpista, conocida censora y destructora de libros en Honduras, según fuentes bien informadas, como son las proporcionadas por el periodista hondureño Carlos Soria Galvarro y otros medios, es la responsable de estas destituciones y de la prohibición de libros y otros documentos que puedan arrojar luz sobre el pasado tenebroso de ella, del golpista Micheletti y de otros miembros del gobierno de facto en Honduras.

Entre otras actuaciones, la nueva ministra golpista ha cancelado las campañas de alfabetización que el gobierno democrático del presidente Manuel Zelaya había emprendido. Igualmente, la ministra golpista ha desmantelado el Centro Documental de Investigaciones Històricas del Instituto Hondureño de Antropología, CDIHH, integrado por el Archivo Nacional (dependiente de la Dirección General del Libro y el Documento de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes), la Biblioteca Especializada de Antropología y Archivo Etnohistórico. La ministra golpista, haciendo honor de su epíteto y del carácter fascista de su gobierno, ha convertido el CDIHH en cuartel militar.

Como todo golpe de estado, este también se precia de reprimir a la población y conculcar derechos y libertades fundamentales, entre otros, los de expresión, de pensamiento y de información, razón por la cual, las bibliotecas y los archivos y sus profesionales, como el caso de la dra. Natalie Roque Sandoval y de la sra. Rebeca Becerra, se ven severamente amenazados.

Como sucede en los casos tristemente conocidos de la historia contemporánea latinoamericana y española, este gobierno fascista persigue y censura a escritores, artistas, científicos, intelectuales, docentes, y a cualquier ciudadano acuciado por el imperioso atrevimiento kantiano de conocer o de pensar.

Sería una falta de ética y de honor de los profesionales de las bibliotecas, los archivos y la documentación pretender mantenernos "neutrales" e indiferentes ante lo acontecido en Honduras. Desde esta y otras tribunas, debemos exigir la restitución inmediata de la directora de la Hemeroteca y Archivo Nacional y de la directora general del libro, el cese de la represión y de la persecución contra los opositores al golpismo, un juicio justo y correspondiente condena y castigo a los culpables, y la vuelta a la legalidad constitucional y a la normalidad democrática con la asunción del presidente electo Manuel Zelaya Rosales, y con ello, el normal funcionamiento de todos los servicios públicos, incluidos los de información, documentación, archivos y bibliotecas.

22 de julio de 2009

Clay Shirky y el futuro de las bibliotecas

Foto de paloma.cl, con licencia CC:BY-NC

Ayer tuve la oportunidad, gracias a una invitación de la Biblioteca del Congreso, de participar en una conversación con Clay Shirky, una de las voces más interesantes en el análisis de los impactos de Internet en las sociedades contemporáneas. En un ambiente muy abierto, demostrando Shirky un genuino interés en conocer sobre la realidad chilena, el reducido grupo de asistentes tuvimos la posibilidad de entablar un diálogo desde nuestros intereses.

Se habló de varias cosas en la poco más de una hora que duró la conversación, algunas de ellas centradas en los conceptos que Shirky ha desarrollado en sus investigaciones, de las que se pueden encontrar abundantes referencias en Internet.

Como ya ocurre de manera casi enfermiza en mí, me interesó saber su mirada sobre el futuro de las bibliotecas. Siempre me parece interesante escuchar lo que personas que no trabajan en nuestro ámbito opinan de hacia dónde debiéramos ir.

Cuando amplios sectores del mundo avanzan hacia la hiperconexión, pudiendo llegar a afirmarse que nuestra red es nuestra biblioteca, ¿cuál es el valor que agrega a la biblioteca a una persona que ya tiene un acceso ubicuo a la información y su red -las personas con las que está conectando- están realizando un permanente filtro y recomendación de contenidos?

Shirky respondió: "el valor de la biblioteca está en conectar a las personas y en entender que éstas dejaron de ser meros consumidores de los servicios de la biblioteca, constituyéndose en si mismos en recursos de la biblioteca". Muy interesante giro a la visión que desde mediados de la década pasada ha orientado la transformación de las bibliotecas públicas chilenas: un espacio de encuentro de la comunidad con la información, el conocimiento, la recreación y la cultura. Giro en el que, por cierto, el rastro de su visión de un mundo organizado por las personas, y no las instituciones, es evidente.

Les dejo esta presentación que hace un tiempo Shirky realizó en TED. Lo que hoy es una práctica común en la web social, hace tan solo cuatro años atrás estaba recién tomando cuerpo en forma masiva. ¡Disfrútenla (con subtítulos en castellano)!



5 de julio de 2009

Breve reflexión de un lector perplejo

Fotografía: Analógico vs Digital, de Todo-Juanjo, con licencia CC:BY-NC-ND

La decisión del diario El Mercurio de entregar desde hace poco algunos suplementos sólo a sus suscriptores, suplementos que hasta ahora eran parte de lo que uno recibía al comprar el diario en los kioskos, me ha dejado perplejo. Desconozco las razones, aunque puedo intuir que deben estar relacionadas con la crisis profunda en la que está entrando una manera de vender noticias (en realidad, vender papel) cuyos orígenes se remontan hacia principios del siglo XIX.

Suelo comprar el diario sólo los domingos y ocasionalmente los sábados. Pero si a partir de ahora mis $700 valen menos, porque un suplemento que antes recibía ya no lo recibiré, mi primera reacción será leer el diario en su versión digital, que me sale gratis (ya que mi conexión a Internet la pago lea el diario o no) y en la que ese sumplemento lo publican completo. Es decir, por negarme un servicio que me estaban dando, es posible deje de pagarles mis dominicales $700 y aún así siga accediendo a sus contenidos.

No sería extraño que en un tiempo más El Mercurio empezara a cobrar por acceder a algunos de esos contenidos que hoy publica en Internet. Y entonces haré lo más lógico: buscar otras fuentes de información y noticias que entreguen sus contenidos de manera gratuita en la Red. Que los hay muchos, de gran diversidad y calidad igual o superior al decano de la prensa chilena. Porque como ya es casi de Perogrullo decir, la gratuidad en el acceso a la información ya no es más sinónimo de ramplonería, argumento típico de quienes históricamente defendieron modelos pagados para acceder a la información.

Al final, la moraleja de esta breve reflexión la encuentro en los cotidianos enfrentamientos dialécticos que ocurren entre mis hijos cuando uno de ellos le pide al otro le devuelva un juguete supuestamente regalado por el primero al segundo: "lo que se da, no se quita". Porque cuando el acto de informarse ya no depende de un pedazo de papel por el que hay pagar bajo condiciones definidas por el dueño del diario, sino de una cable conectado a una red donde es el lector quien define las condiciones, el poder de "quitar" pasa de unas manos a otras.

19 de junio de 2009

La tecnología se ha convertido en nuestra cultura...

Por Kevin Kelly (*)

La tecnología se ha convertido en nuestra cultura...

...nuestra tecnología cultural.

La tecnología ya no está más fuera, no es más un extraño, ya no está en la periferia. Está en el centro de nuestra vidas. "La tecnología es la fogata alrededor de la cual nos reunimos", dice la artista Laurie Anderson. Durante muchas décadas, la presencia de alta tecnología fue marginal. De repente, en un abrir y cerrar de ojos, está en todas partes y es de importancia fundamental.

Si la tecnología ha sido capaz de infiltrar nuestras vidas al nivel que lo ha hecho, es porque se ha convertido en algo muy parecido a nosotros. Se ha hecho orgánica en estructura. Dado que la tecnología de red se comporta mas como un organismo que como una máquina, las metáforas biológicas son mucho más útiles que las mecánicas para entender como funciona la economía de red.

Pero si el éxito sigue un modelo biológico, así lo hace también el fracaso. Una historia para estar prevenidos: un día, en la playa, pequeñas algas rojas de repente crecen hasta convertirse en una vasta ola roja. Unas semanas más tarde, justo cuando la mancha roja parece indeleble, se disuelve. Los lemmings aumentan rápidamente y luego desaparecen. Las mismas fuerzas biológicas que multiplican las poblaciones, las reducen. Las mismas fuerzas que se alimentan entre sí para amplificar presencias en la red y crear poderosos estándares de la noche a la mañana, pueden operar en sentido inverso para desarmarlos en un pestañeo. Las mismas fuerzas que convergen para construir organizaciones de una manera tan biológica, pueden también converger para derribarlas. Uno puede esperar que cuando la fortuna de Microsoft cambie, sus ganancias colapsen en una curva inversamente simétrica a su éxito. Todas las razones autoconvincentes para unirse al éxito de una red, operan marcha atrás cuando el éxito se convierte en fracaso y todo el mundo quiere volar.

(*) Traducción de esta entrada de Kevin Kelly, publicada el 9 de junio. Kelly es un explorador de nuevos mundos, un atisbador de los horizontes que la Humanidad enfrentará.

15 de junio de 2009

Fundamentalismos


Las elecciones presidenciales de Irán, ocurridas el viernes pasado, gatillaron una imprevista conversación en algunas redes sociales. Las sospechas sobre fraude e intervencionismo en las votaciones para favorecer la reelección de Mahmoud Ahmadinejad, derivaron en una serie de protestas en Teherán, manifestaciones calificadas como las más violentas desde 1999.

Más allá del fenómeno político en sí, del cual poco puedo opinar porque mi conocimiento de la realidad iraní es casi nulo, la escasa cobertura inicial del canal de noticias CNN a las manifestaciones y las críticas que ello gatilló en muchos usuarios de Internet (entre los que participan en Twitter en especial), son un gran ejemplo de como la web social es cada vez más una "voz" autorizada para presentar ante el mundo las situaciones que en él ocurren.

CNN construyó su fama a partir de su cobertura de la primera Guerra del Golfo. Pero al poco de haber terminado aquella primera intentona sobre Bagdad (la de Bush padre), el filósofo francés Jean Baudrillard publicó una aguda crítica sobre cómo la realidad se había visto alterada y recreada. CNN no nos mostró la Guerra del Golfo, lo que nos mostró fueron escenas de guerra en nuestros televisores. Porque, como Baudrillard afirmó, la Guerra del Golfo no tuvo lugar y lo que si tuvo lugar fue una guerra aséptica, sin sangre (o por lo menos sin la sangre que los grandes conflictos nos tenían acostumbrados). Una reflexión que Hollywod convirtió en parodia, con Dustin Hoffman y Robert de Niro como hábiles manipuladores de la realidad.

En esta oportunidad, al no cubrir las revueltas en las calles de Teherán, CNN sufrió en carne propia las heridas que hace ya casi dos décadas inflingió a sus competidores: la noticia en el lugar donde la historia se está construyendo (con todo lo artificial que esa expresión tiene), no estaba siendo reporteada por un canal cuya única razón de ser es esa.

Pero, ¿quién estaba informando de lo que estaba ocurriendo? Sí, algunos medios tradicionales, en sus versiones en línea, le ganaron la mano a CNN. Pero la cobertura a pie de barricada, la estaban haciendo personas comunes y corrientes, subiendo fotos, videos, compartiendo en redes el desarrollo de los eventos. Ello pese a las restricciones que el gobierno iraní ha intentado imponer sobre el acceso a Internet.

Hoy la web nos permite vivir en un mundo más transparente. No cabe duda que frente a la distorsión de la realidad que acusó Baudrillard, este episodio es una nueva demostración de cómo hoy es más difícil que dos décadas atrás que ello ocurra. Ya lo supo Bush hijo, quien llegó a intentar imponer a los medios estadounidenses la no transmisión de imágenes de los ferétros de los soldados norteamericanos que murieron en la segunda intentona sobre Bagdad. La moral de la nación no puede soportar la cruda realidad, debió pensar.

Pero, ¿es todo esto necesariamente positivo? No lo sé. En Teherán parecen estar chocando tres fundamentalismos.

El primero, el islámico, del cual poco sé (como la mayor parte de los occidentales), que tiene a un pueblo gobernado por una teocracia desde fines de la década de 1970. Mi defensa de los derechos humanos como un bien superior, no me permite entender una lógica política que hace de una fe religiosa el eje desde el que se definen exclusiones, se restringen libertades y se imponen visiones totalizadoras de la realidad.

El segundo fundamentalismo es uno menos explícito, pero no por ello menos poderoso. Es aquel que establece que la realidad es lo que difunden las grandes medios de comunicación masiva, es la tiranía de la pauta de prensa y la dictadura de la noticia de portada. Lo que no se transmite no existe y lo que sí se transmite adquiere rango de hiperrealidad. Ese fundamentalismo que se nutre de la leyenda de la prensa como cuarto poder, uno que debiera ser fiscalizador de los otros poderes pero que en muchas ocasiones, por razones politicas, económicas y/o sociales, termina siendo vocero de los poderosos a los que debiera interpelar. Cuesta entender porque CNN no cubrió de manera oportuna las revueltas en Teherán, algo que abordó Rodrigo Orihuela en una interesante entrada hoy en Amphibia.

Y el tercer fundamentalismo es uno de reciente cuño, aunque tiene raíces en la historia de la Humanidad. Es ese que usando las herramientas de las web social inunda la Red con información subida por personas comunes y corrientes, las que con una simple conexión a Internet y algunas competencias digitales básicas, pueden construir colectivamente una imagen virtual de la realidad. Es un fundamentalismo del que en Cadaunadas encontrarán una permanente exaltación, pero que también me genera algunas interrogantes. Las testimonios sobre lo que está ocurriendo en Teherán y que estamos viendo a través de la web social, ¿representan a todos los iraníes o sólo a una fracción de ellos? ¿Cuál es el rol que nos cabe a los que desde fuera de Irán retransmitimos esos testimonios a través de nuestras redes? ¿Estaremos contribuyendo a proyectar una imagen distorsionada de la realidad? ¿Por qué Moussavi, el candidato supuestamente derrotado, pareciera estar siendo presentado como un demócrata, cuando en realidad es apenas un reformista que no cuestiona el fundamento teocrático del régimen?

No porque muchos crean algo, o quieran hacernos creer en ello, eso se convierte en real. Internet, con todas sus grandes oportunidades, también es un espacio para una construcción masiva y abrupta de realidades ficticias. La diferencia, frente a los dos fundamentalismos anteriores, es que ese poder no está en manos de unos pocos, pero no por ello sus construcciones pueden dejar de ser eso, meras construcciones.

14 de junio de 2009

Biblioteca Pública: su rol social en un mundo hiperconectado

El jueves pasado tuve la oportunidad de compartir con alumnos de la carrera Técnico en Bibliotecas y Centros de Documentación del CFT Utem, una reflexión sobre el rol social de las bibliotecas públicas en un mundo hiperconectado. Agradezco la invitación a Paola Faundez, la Directora de la carrera, así como al grupo de alumnos la muy motivante conversación que se dió después de la presentación.

Sociedades como la chilena siguen teniendo un problema básico, cuya solución debiera ser nuestra primera prioridad: un amplio sector de la población sigue viviendo en condiciones de pobreza o indigencia (más de 2 millones de personas en Chile, según cifras de la Encuesta Casen 2006) y además sufren de una muy desigual distribución del ingreso.

Pero en la actualidad se presenta, en esta sociedad informacional según la descripción de Manuel Castells, un momento histórico para saltar de manera muy rápida diversos estadios de desarrollo. Los países que fueron relegados a un segundo y tercer lugar en el orden surgido a partir de la revolución industrial, enfrentan ahora una oportunidad sin precedentes para en muy corto plazo cambiar de manera radical el destino de sus poblaciones. Oportunidad que, siguiendo el planteamiento de Yochai Benkler, entrega mucho poder a las personas para ser creadores de su futuro. Son las nuevas reglas del juego que plantea una realidad estructurada en redes distribuidas hiperconectadas, en las que las nociones tradicionales de poder y autoridad se van desvaneciendo, como diría David de Ugarte.

En este contexto, el verdadero sentido de una biblioteca pública emerge con mayor fuerza: no se trata tanto de prestar libros o facilitar el acceso a Internet de manera neutra, sino más bien de comprenderse como agente de cambio social. Que la biblioteca pública sea agente de cambio social en un mundo hiperconectado, implica asumir a los menos cinco premisas:

1. Que debe ofrecer acceso gratuito a Internet orientado especialmente a los grupos más vulnerables de la sociedad. Como bien demuestra Jan van Dijk, el tipo de acceso a tecnologías que tenemos condiciona de manera fundamental nuestra participación en la sociedad actual y nuestras posibilidades de desarrollo futuro.

2. Que el modelo de generación de conocimiento ha cambiado en forma radical. Hoy todos podemos -a través de una comunicación multidireccional- participar de este proceso, siendo Wikipedia el ejemplo más conocido. La biblioteca pública es, para muchas personas, la única garantía que tienen para poder tener una mínima participación en las nuevas maneras de generar conocimiento.

3. Que para poder participar en estas nuevas dinámicas, las personas deben poseer ciertas competencias digitales básicas, debiendo la biblioteca pública contribuir al desarrollo de esas destrezas, autoconcibiéndose como espacio de inclusión digital. Se redefine -a otra escala- el concepto de la biblioteca pública como espacio para la formacion continua de las personas, que debiera reforzarse en una futura versión el Manifiesto de la IFLA/Unesco sobre la biblioteca pública.

4. Que la participación de las comunidades locales en las redes virtuales debe darse, para que sea un proceso efectivo de inclusión, desde sus propias culturas. Para ello, la biblioteca pública debe ser un puente entre el viejo y el nuevo mundo, permitiendo la proyección de las identidades locales a través de sus expresiones digitales.

5. Que en un mundo cada vez más infoxicado, la biblioteca pública debe marcar una diferencia promoviendo entre sus usuarios el desarrollo de competencias informaciomales, que les permitan buscar, seleccionar, evaluar de manera crítica y usar estratégicamente la información que encuentran en Internet para resolver sus necesidades. La alfabetización informacional es una potente herramienta para combatir la pobreza, a mi juicio aún no valorada en toda su dimensión.

Persistiendo en nuestras sociedades un problema muy arraigado de pobreza, en la cabal realización de la oportunidad actual de su superación, la biblioteca pública debe jugar un rol activo. De no ser así, otros espacios asumirán el desafío, relegando a la bibliotecas a lugares secundarios en el imaginario colectivo sobre los motores del desarrollo personal y social.