domingo 25 de mayo de 2008

De usuarios y cambios tecnológicos

A través de su Facebook, Patricia Peña comparte este gran sketch del canal noruego de televisión NRK.

sábado 24 de mayo de 2008

Biblioteca pública y cambio social

Fotografía de Ramiro García, con licencia CC:BY-NC-ND

La participación en un panel sobre el rol social de las bibliotecas y el conocer a las primeras familias beneficiadas por el Programa Maletín Literario, han sido excelentes oportunidades para repensar la labor de las bibliotecas públicas (y, de paso, retomar el sentido más profundo que motiva mi quehacer diario).
Es una reflexión que hago desde mi experiencia, no desde mi formación, una aproximación marcada por estar ya más de ocho años en la trinchera de las bibliotecas públicas, un frente en el cual la carencias de nuestro modelo de desarrollo son evidentes todos los días. Por ello, mi mirada tiene un sesgo particular, en el que la función social de la biblioteca pública predomina por sobre los otros roles. Además, mi mirada sólo puede referirse a la biblioteca pública, ya que si bien intuyo en otros tipos de biblioteca la misma orientación, mi experiencia se limita a este ámbito.
El "negocio" de las bibliotecas públicas no es prestar libros, no es fomentar la lectura, no es dar acceso a la información, no es generar medios de acceso a la cultura, no es ofrecer acceso a Internet.
No. El "negocio" de las bibliotecas públicas es promover el desarrollo de las comunidades que atiende, es ser agente de cambio social.
¿Qué significa para una biblioteca pública ser agente de cambio social?
La respuesta requiere de un contexto. El punto de partida es la transición desde la sociedad industrial hacia la sociedad de la información, que pone al acceso y uso de la información en redes (Castells) como variable central del desarrollo de los grupos humanos y las personas.
La riqueza espiritual, intelectual, afectiva y material de las personas, en suma, su calidad de vida, depende del tipo de interacción que tengan con esas redes y a la información y conocimiento que en ellas fluye. Ello en una época donde la tecnología está permitiendo un cambio radical en esas interacciones: cada vez es menos relevante la ubicación de la persona en esas redes, cada vez es mayor el poder de influencia de las personas, grupos y culturas antes consideradas periféricas (Benkler). Una influencia que se expresa en la creciente capacidad de tomar o intervenir en las decisiones, las grandes decisiones relativas a que se entiende por libertad, justicia y riqueza; una influencia que se materializa, entre otras maneras, en contribuir activamente en moldear la conversación que se encuentra en la base de cómo se están empezando a construir los acuerdos sociales básicos en la sociedad de la información.
Sin embargo, esta influencia, este poder de actuar en y a partir de redes informacionales, se da en un mundo cada vez más "infoxicado", donde la sobreabundancia de información es en realidad una sobreabundancia de rutas alternativas. Junto a las oportunidades que este escenario ofrece, que Weinberger ha definido como el poder del desorden digital, también se presentan amenazas para el desarrollo de las personas cuando éstas carecen de las competencias y herramientas básicas para que la navegación sea en beneficio propio y de sus comunidades (van Dijk).
En este contexto, la biblioteca enfrenta un cambio de paradigma. Como le escuché a Soledad Ferreiro hace unos meses, la biblioteca pasa de un mundo de información a un mundo de redes sociales. Junto a las fuentes tradicionales de información, surgen nuevos y cada vez más preponderantes espacios informacionales, donde las personas buscan y comparten respuestas a sus necesidades. La blogosfera, Facebook, Wikipedia o World of Warcraft son espacios de información construidos sobre redes sociales.
Pero son espacios cuyo acceso y apropiación no es inmediata. Las barreras de entrada son múltiples y de características diversas. Sin duda, la mayor son las nuevas maneras en que construye la información y el conocimiento, que requieren de cada uno de nosotros aprehender nuevas formas de relacionarnos, de aprender en red.
Y en este proceso, el rol de la biblioteca pública es fundamental como medio de equidad social. Al dar acceso a un libro o a un computador conectado a Internet, la biblioteca pública está entregando una oportunidad a la persona, una oportunidad de participar en esa conversación que orienta las decisiones sociales. Más cuando esa oportunidad se la entrega a alguien que no tiene otra vía de ser partícipe de esa conversación.
Reinterpretando el desarrollo de las bibliotecas públicas chilenas desde mediados de la década pasada, es posible afirmar que al romper las paredes de áquellas y desplegar numerosos servicios móviles y mecanismos innovadores para acercar el libro a la comunidad, más que desarrollar el hábito lector se empezó a entregar en forma másiva oportunidades. Así como cuando nuestras bibliotecas públicas se constituyeron en lugares de acceso y capacitación en Internet, en realidad se convirtieron en espacios de combate a la brecha digital.
Llevamos años enarbolando como nuestra misión ser un espacio de encuentro con la información, el conocimiento, la recreación y la cultura. Debíeramos empezar a definirnos como un espacio de encuentro con redes: asegurar que las bibliotecas públicas serán, para los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, el medio que les asegure su oportunidad de influir en su futuro. Si la biblioteca pública, al alero de la apuesta por la biblioteca 2.0, pone al usuario en el centro, ello significa convertir a la biblioteca en el catalizador de su inserción en la redes en las que se está construyendo su futuro.

miércoles 14 de mayo de 2008

Plurilingüismo

Una nueva joya de David de Ugarte:
Hoy, cuando la voluntad de hacer redes se impone sobre la de trazar fronteras, el espíritu de la red nos lleva a entender la lengua del otro sin renunciar a expresarnos en la propia.

martes 13 de mayo de 2008

¿Hiciste una transferencia electrónica el 31 de marzo desde tu banco en Chile?

Si la respuesta es sí, esta historia te puede interesar. Y como el Banco donde tengo mi cuenta corriente aún no me ha respondido ni ha hecho acuse de recibo del reclamo que presenté el pasado jueves 8 de mayo a las 18:57 horas, me las doy de ciberactivista y publico el texto tal cual:

Por intermedio de este contacto, presento un reclamo formal por un problema acaecido con una transferencia electrónica que realicé el 31 de marzo pasado desde mi cuenta corriente en el Banco Security ($ 35.000 transferidos a una cuenta del Banco de Chile).

El 5 de mayo, mi ejecutiva me informó que el 31 de marzo el sistema de transferencias entre bancos sufrió una falla y si bien las cuentas de destino recibieron los fondos, en muchos casos en las cuentas de origen no se cargaron estas transferencias, por lo que procederían a cargarmelas ahora. El problema radicó en que según la información enviada por mi ejecutiva, yo hice tres transferencias ese día a la misma cuenta por el mismo monto, lo que no fue cierto. Pese a que en la cuenta de destino se recibieron los $ 105.000, en mi cuenta sólo aparece hasta la fecha cargada una sola transacción (de hecho, la titular de la cuenta del Banco de Chile ya me devolvió vía transferencia los $ 70.000 de exceso).

Me parece del todo irregular la situación y manifiesta un manejo poco riguroso de los fondos que yo tengo depositados en el Banco Security. De hecho, los $ 70.000 que me fueron reintegrados, al no aparecer cargados en mi cuenta, existe en algún lado un desajuste contable.

Exijo, en virtud de mis derechos como cliente, una explicación completa y a la brevedad (24 horas) de lo ocurrido, ya que en caso contrario me veré en la obligación de presentar un reclamo ante la SBIF. No estoy buscando compensaciones, toda vez que he logrado -aparentemente y por mis propias acciones- que mi patrimonio no se vea perjudicado por este error del Banco, y sólo aspiro a recobrar la confianza en el Banco en el cual tengo desde el año 1989 mi cuenta corriente.
Atentamente,Enzo Abbagliati

Esta historia tiene, por el momento, una moraleja y un epílogo inconcluso. La moraleja: si hiciste una transferencia electrónica el 31 de marzo entre bancos chilenos, revisa tu cuenta, ya que posiblemente seas un poco más pobre de lo que ya sabías que eras. El epílogo inconcluso: luego de amenazar con reclamar ante la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), consulté su página web para ver como enviar a través de Internet mi reclamo, pero mayúscula fue mi sorpresa cuando comprobé que las fallas de la banca electrónica chilena sólo pueden ser reclamadas en persona, por teléfono, por fax o enviadas por correo postal. Esto es lo que yo llamó defensa 1.0 contra robos 2.0.

miércoles 7 de mayo de 2008

Bibliotecas Públicas y la catástrofe del volcán Chaitén

Fotografía de la nube de cénizas generada por el volcán Chaitén. Fuente: NASA.

Cuesta dimensionar lo que está ocurriendo en el sur de Chile. La erupción del volcán Chaitén está cambiando no sólo la geografía física del área, sino que ya ha dejado una huella que perdurará por décadas en la historia de quienes habitan la zona.
Escuchaba hace un par de días en la televisión como un científico indicaba que 50 centímetros de céniza volcánica acumulada podía tener un impacto de 500 años sobre estas tierras. Imposible no pensar cómo podrán reconstruir su vida las miles de personas evacuadas si la base de su sustento puede haber desaparecido a estas alturas.
Como en ocasiones anteriores, las bibliotecas públicas de Chile están colaborando, desde su ámbito de acción y con los servicios que tienen disponibles, para aliviar los efectos de la tragedia. Sea organizando actividades en los albergues o dando acceso a Internet para comunicar a personas aisladas, las bibliotecas de la Región de los Lagos renuevan su compromiso con sus comunidades. Mi reconocimiento por ello y un especial saludo a Corina Navarro, encargada de la Biblioteca Pública de Palena que debió ser evacuada hoy por presentar problemas respiratorios, y a Viviana Troncoso, quien se quedó en Palena manteniendo disponibles los servicios para la comunidad.
Y un mensaje especial de apoyo para los equipos de la Biblioteca Pública de Chaitén y la Biblioteca Pública de Futaleufú (cuyo frontis se ve en la fotografía inferior), que fueron evacuados en los primeros días, dejando cerradas bibliotecas que han sido levantadas con años de esfuerzo y dedicación.

Y a quien quiera conocer a los protagonistas de esta tragedia y tenga una cuenta en Facebook, le recomiendo visitar las galerías de fotos de Christian Brown, que capturó durante los últimos días la incertidumbre y la tristeza en rostros como éstos:


domingo 4 de mayo de 2008

Stalingrado

Fotografía de la batalla de Stalingrado obtenida en taringa.net

Por estos días he retomado la lectura de la descomunal novela Vida y destino de Vasili Grossman, obra que en sus más de mil páginas retrata la vida en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. La famosa batalla de Stalingrado es el escenario de buena parte de la trama y el telón de fondo sobre el cual se construyen las múltiples historias que entrelazan a personajes ficticios con personajes reales.
Una de estas historias es la del Estado Mayor alemán en Stalingrado, liderado por el general Friedrich Paulus, en cuya mente Grossman pone esta esta frase:
Todo iba como debía ir, y en cierta forma nada iba como debería.
Caracterizando el devenir de la estrategia alemana en el frente oriental, resume en 13 palabras el sinsentido de una batalla en la que murieron casi 2 millones de personas.

lunes 28 de abril de 2008

20.000 leguas...

Fotografía de J.F. Marrero con licencia CC:BY-NC-ND
Entre las fuentes que tengo sindicadas, está la sección de Ciencia y Tecnología de BBC Mundo, cuyos nuevos contenidos aparecen con inglesa puntualidad resumidos en mi lector de feeds todos los días.
Son lecturas casi siempre interesantes y que, en muchas ocasiones, me ayudan a recordar mis infantiles lecturas de los clásicos de Julio Verne en versión cómic, entre ellas la adaptación de Bruguera de la novela 20.000 leguas de viaje submarino, donde la historia del Capitán Nemo tiene como escenario el fondo marino y una extraña fauna (con 300 ilustraciones a todo color, como decía el slogan de la serie de comics).
Así, en ese teatro imaginario bien podría existir este calamar gigante, cuyo bestial tamaño podría haber sido provocado por devorar a todos los ejemplares de la Poecilia formosa (porque pese a su carácter visionario, nunca Verne se atrevió a escribir sobre un animal que subsistiera sin sexo).

jueves 24 de abril de 2008

La frase del día

El Instituto Chileno Norteamericano de Cultura me invitó a participar hoy como panelista en la conferencia "Responsabilidad social de las Bibliotecas y los Bibliotecarios", junto a Viviana García, del Colegio de Bibliotecarios de Chile, y José Aponte, Director del Sistema de Bibliotecas Públicas de San Diego (California, Estados Unidos).
Fue una interesante sesión, de la cual rescato una frase de José, hombre apasionado en sus expresiones y que se reconoce hijo del activismo político-social de la década de 1960 en Estados Unidos:
La Biblioteca Pública como cemento del capital social de la comunidad.
Una frase simple que resume un concepto complejo.

miércoles 23 de abril de 2008

Hoy ha sido un gran día...

...si, porque junto con celebrar el Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor, la Presidenta Bachelet lanzó el Programa Maletín Literario*, iniciativa que estamos liderando desde la Dibam y en cuyo equipo de coordinación tengo el honor de participar...
...no, el cansancio de los últimos días y la preparación de una presentación que tengo que hacer mañana no me dejan escribir una cadaunada personal y extensa sobre libros y lecturas, pero no quería dejar terminar la jornada sin dejar de compartir que hoy participé en el lanzamiento de esta tremenda iniciativa: 400 mil familias chilenas de escasos recursos recibirán un regalo durante los próximos dos años, un Maletín lleno de libros.
Y a mí, que me gustan los libros y la lectura, e intento contribuir desde mi diario quehacer para que Chile sea un país más equitativo, todo esto me parece una cadaunada de marca mayor: una cadaunada presidencial...
... en fin, no cabe duda, mañana será aún mejor.
*El blog del Maletín Literario está en versión alpha, tanto en diseño como en contenidos, por lo que se agradecen los comentarios para mejorarlo.


viernes 18 de abril de 2008

Comparación

Lo que ocurrió en la UNESCO con 100.000 libros durante los años 2005 y 2006 sería como si Google desconectara de Internet sus data centers: un macabro infocidio*.
*Infocidio: asesinato de información y conocimiento... algo así como hacer celulosa con 100.000 libros de alto valor cultural.

miércoles 16 de abril de 2008

Estimulante 2.0

Eventos del día que ya me habían causado zozobra, estaban provocando en mi navegación nocturna cierta desorientación, cuando una cadena sin sentido de hipervínculos me hizo recalar en una muy acertada versión criolla de cierto escrito blogocósico levantado en la piel de toro. Hace poco sentí el poder reconfortante de lo 2.0: ahora también he experimentado su poder estimulante. El producto es del Laboratorio Paulo Saavedra y se vende sin receta.

lunes 14 de abril de 2008

E-lapidar

Mi buen amigo Marco A. Zúñiga despertó hoy con ganas de ser e-lapidado. Sólo cabe recordar: "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra".

viernes 11 de abril de 2008

Hogar

Fondo de pantalla diseñado por Matei Apostolescu y conocido gracias a los sueños de la razón.
En la lógica de la web como plataforma, de la que las Google Apps son el ícono, el hogar, más que el disco duro, sería Internet (o, en realidad, fragmentos de discos duros en múltiples data centers distribuidos alrededor del planeta).
Disculpen la fantasmagórica metáfora: viernes en la tarde + la resaca de la lectura de The Big Switch de Nicholas Carr = alucinaciones tipo Matrix.

lunes 7 de abril de 2008

Leer es más que un libro

Fotografía de tina raval con licencia CC:BY
Ayer, El Mercurio publicó un extenso reportaje con el título Nadie sabe cuánto leemos en Chile. Sin duda, es de agradecer que se le dedique un espacio privilegiado a esta discusión, que como ya es notorio en Cadaunadas me interesa por una triple razón: primero, por mi afición personal por la lectura; segundo, por mi labor profesional en la Dibam; y, tercero, por mi convencimiento de que la lectura está en la base de cualquier intento con posibilidades de lograr el desarrollo como país.
No me voy a referir a lo expresado por los entrevistados (pese a que claramente en algunos casos discrepo de lo que afirmaron, en especial cuando Verónica Abud indica que el programa Maletín Literario es “como tirar la plata”), ni a la afirmaciones de Oscar Contardo, autor del reportaje, con algunas de cuyas afirmaciones concuerdo en alto grado (sobre todo cuando indica la necesidad de contar con estudios periódicos que permitan comparar de manera continua la evolución de la lectura en Chile).
Más bien quiero hacer dos breves reflexiones sobre dos "ausencias" del reportaje.
Sin duda, la "ausencia" que más me llamó la atención es que al hablar de la lectura en Chile, reduzca la discusión sólo a la lectura de libros, dejando fuera del análisis -de ahí la ausencia- otras variables. El libro es uno de los principales soportes de la lectura, pero si queremos tener una medición integral en este tema, debemos necesariamente incorporar, por lo menos, a) la lectura de diarios y revistas; y b) la lectura en línea (o en otros soportes, como indica en forma exclusiva mi estimada Marcela Valdés en el reportaje).
La lectura digital está creciendo de manera exponencial, de la mano de un cada vez mayor nivel de acceso a Internet por parte de la población. Buen ejemplo de ello es lo que ocurre en las bibliotecas públicas que cuentan con el programa BiblioRedes: usuarios de comunidades remotas que hasta hace unos años no podían acceder a prensa actualizada, hoy leen en línea los principales diarios de su región y del país. En BiblioRedes estamos iniciando una serie de estudios y mediciones que nos permitirán evidenciar estas lecturas.
Aunque no podamos dar una cifra país (más allá de los datos que manejamos en la Dibam) es posible afirmar que en Chile se lee cada vez más, y que uno de los principales motores de crecimiento de esa curva está en lo digital.
(Por cierto, la lectura digital presenta otros desafíos mayores para las concepciones tradicionales, las que dan para otra entrada: por el momento, gracias a Fernando Juárez, comparto el programa de un interesante debate que se dará en mayo con ocasión de la Feria del Libro de Sevilla).
La otra “ausencia” que encontré en el reportaje tiene que ver con analizar el desigual acceso al libro provocado por la hiperconcentración de librerías en ciertas ciudades de Chile. Lamentablemente, en muchas comunas del país, sólo la biblioteca pública entrega un acceso permanente y abierto a toda la comunidad. La inmensa mayoría de las comunas carecen de librerías, contribuyendo con un círculo vicioso –según la argumentación tradicional- donde el tamaño reducido del mercado impide, junto a otros factores, hacer ediciones de mayor tiraje y abaratar los precios, disminuyendo las barreras de acceso de la población al libro. Una demanda reducida y una oferta concentrada geográficamente. Pensar en una política sostenida de fomento de la lectura requiere, necesariamente, complementar la labor de las bibliotecas (públicas y escolares) con otras acciones que fortalezcan el mercado del libro y un más homogéneo desarrollo de éste a lo largo del territorio (recomiendo revisar este otro artículo publicado ayer en La Tercera, que aborda esta arista del problema).
En resumen, si vamos a hablar de índices de lectura en Chile, no hablemos sólo de libros y bibliotecas. Hablemos también, entre otras cosas, de Internet y librerías. Quizá así logremos responder a la pregunta sobre cuánto se lee en Chile.