31 de marzo de 2009

Farmacias coludidas: Los ciudadanos se movilizan en la red

Por Luis Ramírez (*)

Es inevitable referirse a la colusión de las farmacias y tal como es la tónica en este blog, quisiera mirar este fenómeno desde la perspectiva de lo que está ocurriendo en Internet.

Además de las acciones emprendidas por la Fiscalía Nacional Económica y aquellas ya oficializadas en los tribunales contra las farmacias coludidas en nuestra contra, ya comienzan a surgir algunas iniciativas en la red. Así tenemos a “Victimas de las Farmacias” que apunta a recoger 20.000 firmas para hacer un petitorio al gobierno. También están las causas en facebook llamadas "Yo castigo a las farmacias que concertaron precios" y “Ciudadanos coludidos contra cadenas de farmacias”. Por ejemplo, esta última apunta a “Castigar la colusión entre Farmacias Ahumada, Salco Brand y Cruz Verde, cambiando los lugares donde compramos medicamentos.” En este último caso, ya tenemos algunos cientos de personas inscritas y algunos voluntarios produciendo mapas de farmacias independientes, tal como por ejemplo pueden ver al hacer click sobre la imagen de abajo.

Hacer Click en Imagen

El denominador común de este tipo de “ciber-activismo” es a usar la red para movilizar causas de interés público. De hecho, son tres al menos las características que se deben considerar al momento de analizar lo que tienen implícito este tipo de iniciativas:

1. Más allá de los tribunales. Hoy, tenemos que ser capaces de crear un nuevo escenario que obligue a empresarios y grandes conglomerados a no acostumbrarse a la idea de "preferir pagar multas"en vez de hacerse cargo de sus malas acciones. La herramienta que tenemos los ciudadanos, además de recurrir a los tribunales y de dejar que las “instituciones funcionen” es tomar acciones destinadas a infringir un castigo moral que se refleje en uno de los grandes capitales de una marca: su reputación y la confianza que genera entre los consumidores. En Internet, el daño moral se expresa en la primera página de lo que “Googlean” sobre ti. La mala reputación en Internet es perdurable y tiende a afectar incluso el valor de mercado de una compañía. La lección que deberán grabarse a fuego las empresas es que la velocidad y capacidad de organización en red es parte del nuevo escenario y llegó para quedarse. Se abre una nueva forma de relación con los consumidores.

2. Más allá de la dicotomía izquierda/derecha o estado/mercado. También es importante rescatar el fundamento des-politizado (en sentido tradicional) de este tipo de causas. Da exactamente igual a qué partido pertenezcas. Igualmente, no se debe entender esto como una cruzada contra el mercado y el sector privado, sino más bien a una movilización de voluntades que en última instancia apunta a mejorar el funcionamiento del mercado, castigando a las empresas que atentan contra el interés de las mayorías. Se entiende que una ciudadanía vigilante y activa, dispuesta a defender sus derechos, es una garantía adicional frente a los abusos que no logran ser neutralizados por la institucionalidad reguladora del estado.

3. Más allá de las colusiones. Causas como las que se expresan en Internet son una manifestación primaria de organización cívica. Por ejemplo, en el caso específico de “Ciudadanos coludidos contra cadenas de farmacias”, los organizadores intentan instalar la opción de las farmacias de barrio para consumidores o ciudadanos que, "coludidos dejan de comprar a las “FARMAFIAS” y privilegian a las farmacias de barrio, el trato justo y el fomento del negocio familiar.

Claramente, el llamado que hacemos no es ni a la destrucción ni al vandalismo. Es un llamado a la movilización desde las redes.

Nota: En la redacción de este artículo participaron también Paulo Saavedra y Enzo Abbagliati.

(*) Entrada publicada el 31 de marzo de 2009 por Luis Ramírez en su blog en La Tercera.

29 de marzo de 2009

¿Puede una biblioteca ser tu oficina?

Por David Lee King (*)

Ok, yo sé que una biblioteca puede ser MI oficina... porque trabajo en una. Pero, ¿qué pasa con sus usuarios?

Recién estaba leyendo la entrada de Chris Brogan (un buen tipo; lo conocí en SXSW la semana pasada) sobre donde trabaja, frecuentemente en librerias y cafeterías. Y eso me hizo pensar un poco... ¿Sirven también para las bibliotecas sus argumentos sobre trabajar en librerías y cafeterías? Experimentemos un poco y veamos el resultado.

Estos son sus puntos sobre por qué trabaja en librerías y cafeterías, pero con la palabra "biblioteca" insertada... y algunos comentarios míos:
  • Las bibliotecas tienen libros, que están llenos de ideas. Cuando yo trabajo en una, pudo sacar un libro de la estantería, obtener una idea y desarrollar una nueva perspectiva de mi proyecto. Sí, tenemos este punto bien cubierto.
  • Las bibliotecas tienen comida fresca y mucha gente ansiosa por servírmela. Significa que me puedo concentrar en lo que estoy haciendo y no preocuparme del sustento. Bueno, mi biblioteca por lo menos, tiene esto cubierto también. ¿Y las suyas? ¿Tienen una cafetería en su biblioteca? Más importante aún... ¿dejan comer y beber a sus usuarios en la biblioteca?
  • Las bibliotecas tienen grandes estacionamientos y muchas salas para celebrar breves reuniones con unas pocas personas. No son el mejor lugar para realizar reuniones formales, pero son perfectas para realizar brainstorming y lluvias de ideas. Mi biblioteca tiene este punto adecuadamente cubierto: tenemos un gran estacionamiento (aunque suele estar bastante lleno, ya que somos un destino popular en Topeka). Y tenemos una variedad de espacios para celebrar reuniones en la biblioteca: salas de reuniones, pequeñas salas de estudio, y muchas mesas y enchufes eléctricos. ¿Y tu biblioteca? ¿Harían callar a alguien si estuviese realizando una reunión en una mesa de tu biblioteca?
  • Las bibliotecas suelen estar atendidas por equipos de personas amables que no hacen lo que yo hago, por lo que están dispuestas a conversar unos minutos, pero no me enterrarán en detalles. Somos amistosos, pero, ¿conversaríamos con Chris? Probablemente... pero en la mayor parte de las bibliotecas no se estila. El personal suele estar sentado en un escritorio, esperando que la gente venga a ellos; no suelen estar caminando por la biblioteca, conversando y ayudando a los usuarios (como ocurre, por ejemplo, en la mayor parte de los locales comerciales).
  • Las bibliotecas son en realidad entretenidas. ¿Cuánta gente tiene oficinas entretenidas? Ok, ¡mi oficina es entretenida! Y mi biblioteca también es entretenida. ¿Es tu biblioteca entretenida? Si no, ¿por qué no?
Entonces, ¿cuál es el punto? Las bibliotecas tiene el potencial para ser GRANDES espacios de coworking para pequeños empresarios. Añadan un poco de café a la mezcla... añadan la habilidad de encontrarse con otros para conversaciones informales... y quiten algunas de las barreras anticuadas (por ejemplo, ¡Prohibido conversar!, ¡Prohibido el uso de celulares!, ¡No se permite comida!)... y las bibliotecas pueden ser lugares muy relevantes y especiales para "hacer negocios".

¿Qué piensas tú? ¿Querrá un pequeño empresario o un trabajador independiente trabajar en tu biblioteca? ¿Estás preparado/a para permitir esto?

Foto de Chris Brogan.

(*) David Lee King es Director de la Sucursal y Servicios Digitales de la Biblioteca Pública del Condado de Topeka & Shawnee (Kansas, Estados Unidos). Esta entrada en Cadaunadas es una traducción de la que publicó en su blog el 24 de marzo de 2009.

25 de marzo de 2009

Icaro Moyano, redes sociales y política


Como pudieron leer aquellos que me siguen en Twitter, hoy tuve la oportunidad de almorzar con Icaro Moyano, Director de Comunicaciones de Tuenti, la red social más grande de España. El almuerzo, organizado por el equipo de la Estrategia Digital del Gobierno de Chile (gracias por la invitación, ;-)), tuvo lugar en el Club de la Unión, lo que le otorgó un sabor especial a la conversación: hablando de redes sociales participativas en Internet en uno de los íconos de una de las redes sociales más cerradas de Chile (la élite).

Teniendo a sus espaldas el impresionante cuadro de la Salida de Almagro desde Cuzco, de Pedro Subercaseaux, pudimos iniciar con Icaro la conversación sobre estas más nuevas conquistas, las realizadas por millones de usuarios a través de plataformas de redes sociales en Internet. Una charla agil, sin duda facilitada por quienes en ella participaban -entre otros, los panelistas de la conferencia de mañana: Jorge Domínguez, Carlos Orrego y Ernesto Evans.

Varios temas salieron. Desde la penetración de las distintas redes sociales en España, hasta puntos de tensión entre la promoción de la transparencia pública en los actos del Estado y el necesario resguardo de las privacidad de las personas.

Uno de los momentos más interesantes de la conversación fue cuando hablamos sobre el hacer política en estas plataformas sociales, tema que me interesa y sobre el cual escribí hace poco. Icaro nos comentó que en el caso de Tuenti -y en alto grado por el perfil de sus usuarios, mayoritariamente adolescentes y jóvenes- es en la política local donde mejor está ocurriendo el fenómeno, siendo muchos los candidatos jóvenes a alcalde o concejal que han sabido usar esta plataforma para generar movilización social más allá de los partidos políticos.

Una reflexión clave fue cuando apuntó que no se pueden entender estas plataformas como simples medios de marketing político. Los políticos que las quieren explotar, deben ser usuarios permanentes de ellas, ya que la ciudadanía espera que en estos espacios haya mayor cercanía. O que se sea explícito en declarar que no es el candidato quien está detrás de la cuenta en Facebook, en Tuenti o en Twitter, de tal manera que las expectativas estén claras. En caso contrario, se puede convertir en un boomerang que termine dañando la imagen del candidato. Alerta importante en el escenario actual de nuestra política, con una elección presidencial en la que parece que el uso de la web social y su poder movilizador será tomado, por primera vez, en serio

22 de marzo de 2009

El mundo como biblioteca

Fotografía: O mundo é azul! de Delcio G.P. Filho, con licencia CC:BY

En su paso por Chile, mi buen amigo Dídac Margaix compartió una frase de esas que te quedan dando vueltas, la que según él leyó en algún lado pero que -por no hacer el oportuno registro- nunca ha logrado reencontrar para atribuir a quien corresponde el crédito.

La frase: "Si el usuario es el contenido, la comunidad es la colección". Y yo añado, entonces, que el mundo es la biblioteca.

Una vuelta de tuerca a la biblioteca como compendio del mundo, ya que en el estado de hiperconexión, los términos se invierten y el mundo es, en sí mismo, una infinita biblioteca. Y todo, absolutamente todo, es un único y enorme hipervínculo que se cuela entre los lazos que se tejen en las más diversas redes. El mundo como biblioteca, donde todas las preguntas tienen su momento para ser buscadas y todas las respuestas su posibilidad de ser encontradas.

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi enorgullecen las que he leído" dijo Borges. A punta de hipervínculos, yo reescribo: que otros se jacten de quienes los enlazan; a mi me enorgullecen a los que enlazo. Con ellos -y a través de ellos- accedo al mundo, abro las puertas de la biblioteca.

17 de marzo de 2009

El futuro estuvo en el VI Encuentro Nacional de BiblioRedes


Los días 10 y 11 de marzo, BiblioRedes realizó su VI Encuentro Nacional en Olmué (Región de Valparaíso).

Desde que el año 2004 organizáramos la primera versión, se ha consolidado como uno de los hitos de nuestro calendario. No sólo porque requiere de una larga preparación y organización, sino -principalmente- por ser el más importante estímulo que BiblioRedes entrega al personal de aquellas bibliotecas públicas que lograron los desempeños más destacados en el cumplimiento de las metas locales del Programa. Algo importante, ya que en más del 95% de los casos, las bibliotecas son municipales y la Dibam no puede entregar bonos salariales por desempeño, debiendo recurrir a otras formas para reconocer su labor.

Con el paso del tiempo, estos encuentros se han constituido en un espacio relevante para -junto con premiar al personal de las bibliotecas- promover la conversación y reflexión sobre BiblioRedes y sus desafíos. Y en esta oportunidad, más que nunca, logramos visualizar nuestro futuro.

Colaboró en ello que el personal de las bibliotecas (y los voluntarios) presente sea la vanguardia de BiblioRedes, personas de todo el país que transmiten en su acción y su sentir un alto compromiso con su rol como agentes de cambio social en sus comunidades. Gran ejemplo fue la mesa de buenas prácticas, en las que bibliotecas de Arica, El Bollenar (Melipilla), Quilaco, Queilen y Punta Arenas, compartieron su saber hacer.

Pero también la secuencia de expositores internacionales y nacionales logró una consistencia extraordinaria, una muy potente comunidad de visión -hasta cierto punto provocada por la selección, en alto grado espontánea por la capacidad de los panelistas de saber comunicar su mirada y provocar la conversación. En todos, el hilo conductor fue el futuro.

Ya fuera Dídac Margaix invitándonos a repensar el catálogo bibliográfico (cada vez me gusta más el concepto de "catálogo social") como un medio más para que el usuario participe y aporte a las bibliotecas públicas y a través de ellas a sus comunidades.

O Gabriel Vanegas contándonos como un grupo de jóvenes de un sector de la periferia de Medellín está usando la Web social y su biblioteca para recuperar y reconstruir su memoria en un territorio roto por más de un siglo de violencia. Una historia que hace justo un año conocimos de la mano de David Sasaki.

O Leo Maldonado apuntando al concepto clave de la Web como inteligencia colectiva que -bien entendida- tiene una inagotable capacidad movilizadora y de transformación social: está en nosotros saber leer el mundo y aprovechar las oportunidades.

O Claudio Ruiz y su clara defensa de un justo equilibrio entre la protección de los derechos de los creadores y el respeto de los derechos de la comunidad de acceder a la información y el conocimiento, uno de los ejes fundamentales de las transformaciones que el mundo digital está provocando en nuestras sociedades.

O Juan Carlos Camus y su "interpelación" (este es un chiste interno) al quehacer futuro de las personas que trabajan en las bibliotecas, sean profesionales o no. ¿Podemos ser guías del nuevo mundo cuando nuestrod ejercicios cotidianos usan mapas del mundo antiguo? La exploración no es un ejercicio teórico: es ante todo una práctica.

O Marco A. Zuñiga logrando, como bien sabe él, compartir rudos aprendizajes playeros y su relación con cómo aprovechar (y no ahogarse en el intento) las sucesivas olas de avance tecnológico.

Dos días en los que la brújula de BiblioRedes sólo leyó futuro en los cuatro puntos cardinales. Un futuro que está cercano y que en los próximos meses empezará a hacerse tangible. Miradas que, por primera vez en seis años, lograremos compartir íntegramente, ya que esperamos en unas semanas más subir a la Web los videos completos de las presentaciones.

A tod@s, personal de las bibliotecas, voluntarios, invitados, equipos de las Coordinaciones Regionales e integrantes de mi equipo en BiblioRedes (responsables de la excelente organización), mil gracias.