22 de marzo de 2009

El mundo como biblioteca

Fotografía: O mundo é azul! de Delcio G.P. Filho, con licencia CC:BY

En su paso por Chile, mi buen amigo Dídac Margaix compartió una frase de esas que te quedan dando vueltas, la que según él leyó en algún lado pero que -por no hacer el oportuno registro- nunca ha logrado reencontrar para atribuir a quien corresponde el crédito.

La frase: "Si el usuario es el contenido, la comunidad es la colección". Y yo añado, entonces, que el mundo es la biblioteca.

Una vuelta de tuerca a la biblioteca como compendio del mundo, ya que en el estado de hiperconexión, los términos se invierten y el mundo es, en sí mismo, una infinita biblioteca. Y todo, absolutamente todo, es un único y enorme hipervínculo que se cuela entre los lazos que se tejen en las más diversas redes. El mundo como biblioteca, donde todas las preguntas tienen su momento para ser buscadas y todas las respuestas su posibilidad de ser encontradas.

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi enorgullecen las que he leído" dijo Borges. A punta de hipervínculos, yo reescribo: que otros se jacten de quienes los enlazan; a mi me enorgullecen a los que enlazo. Con ellos -y a través de ellos- accedo al mundo, abro las puertas de la biblioteca.

5 comentarios:

Samuel Leal Chau dijo...

Creo que con la consolidación de los lectores electrónicos como Kindle y su posterior masificación (espero que pronto), hará que esta concepción de que los contendidos están al alcance de todos sea una realidad por lo menos a nivel de obra literaria, ya que con los blogs y twitter es casi una realidad a nivel de prensa y revistas.

El Zorro dijo...

¡Inspirado!

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@Samuel, lo que tu dices es muy cierto. Pero mi reflexión apunta a algo más allá: en la medida que la información fluye de manera permanente por múltiples canales y redes (muchas de ellas no necesariamente diseñadas como soportes de información), el mundo -literalmente, toda la gente en la medida que esté conectada- se convierte en una infinita biblioteca. Podríamos buscar respuesta a todo en la sabiduría colectiva que se reune en estas redes. Un tweet tuyo puede ayudar a responder una necesidad de información de alguien en España, un link compartido vía Facebook por alguien en la India responde la consulta de una persona en Sudáfrica, una entrada en un blog en Estados Unidos sirve a alguien en Australia... and so on. Sí, el mundo es la biblioteca.

Alvaro dijo...

La manera como a manera de remix, construyes la metáfora del mundo como una soberbia biblioteca en expansión, me parece muy sugestiva. Y la cita de Borges le da un tono poético que me encanta.

Fernando Gutiérrez dijo...

La biblioteca como totalidad de la existencia, como una red de signos que no deja de crecer, imparable. Enlaces bibliográficos que me rodean y perpetúan ad infinitum.

Una biblioteca con todos mis recovecos existentes e inexistentes. ¿Qué puedo ser por fuera de estos estantes?.

En la palma de la mano de la biblioteca, intento escapar inútilmente.

Mientras camino y escucho el engranaje silencioso de mi historia, un signo se desplaza entre los libros y me llega hasta las entrañas más vivas.

Intuyo, pero no lo sé, que soy solamente un documento escrito en la pared de la memoria de un desclasado. No hay signatura para mí.

Asfixiado, respiro caracteres, vomito enlaces, necesito una portada que me aclare el título de mi oscuro camino hacia la inmortalidad entre otro Borges que no soy yo, es el otro.

Un abrazo

Fernando Gutiérrez