24 de abril de 2009

De Bibliotecas y Centenarios

Ayer se celebró el Día del Libro y del Derecho de Autor. Como todos los años la Dibam tuvo un rol destacado. La red de bibliotecas públicas realizó a lo largo de Chile cientos de actos. La inauguración de la Biblioteca Pública de Til Til fue el evento central, primer paso en un calendario de aperturas que debiera llevar a marzo del 2010 a cumplir con un gran compromiso de la Presidenta Bachelet: que al término de su mandato haya a lo menos una biblioteca pública en cada comuna de Chile.

Aunque han sido muchas las personas de la Dibam que sumaron esfuerzos para alcanzar este logro (incluyendo a personas de mi equipo en BiblioRedes), quiero hacer un público reconocimiento a Claudio Iglesias y los profesionales del Área de Infraestructura en la Subdirección de Bibliotecas Públicas. Son ellos los que han dado continuidad a esta labor, llena de complejidades por la necesidad de articular a múltiples instituciones, pero que ha permitido -sobre la base del modelo de la Biblioteca de Santiago- proyectar nuevos estándares arquitectónicos y uso de espacios en las bibliotecas públicas de nuestro país. El desafío es como llevamos estos estándares a todo el país, más allá de las comunas beneficiadas con este mandato presidencial. En la página de BiblioRedes en Facebook podrán ver algunas fotografías.

Hecho este necesario reconocimiento, quisiera destacar otra iniciativa de la Dibam, en la que estamos todos llamados a participar. Elige tu Biblioteca del Bicentenario es la invitación que la Biblioteca Nacional nos hace para que podamos en un proceso abierto identificar cuáles son los libros más representativos de estos 200 años de vida independiente. Emula una iniciativa llevada a cabo para el Centenario, cuando se seleccionaron 11 títulos de autores nacionales para representar el período 1810-1910, colección que se entregó a bibliotecas y establecimientos educativos. Lógicamente, en esta oportunidad será una biblioteca digital, cuyos títulos estarán completamente accesibles y se podrán descargar desde la Biblioteca Virtual del Bicentenario (en la que ya hay 37 títulos, entre ellos los 11 de Centenario).

¿Cómo participar? Bajando este formulario, que se debe escribir a mano y enviarlo digitalizado vía correo a memoria.chilena@bndechile.cl o entregarlo a través de la Oficina de Atención de Usuarios de la Biblioteca Nacional.

¿Cuáles son los tres textos que incluirías en la Biblioteca del Bicentenario? ¿Cuál es el personaje de ficción que mejor representa nuestra identidad? ¿Describe en tres conceptos nuestro recorrido histórico desde 1810? Y, sobre todo, ¿cuál es tu sueño para el Chile Bicentenario?

Por el momento, yo sólo tengo una respuesta clara: Condorito es nuestro mayor personaje de ficción. Y tú, ¿qué opinas?

1 comentario:

Katinita dijo...

Hola Enzo,

Que interesante esta iniciativa, no la conocía.

Me gustaría contarte dos cosas, la primera es que no sabía que la Biblio de Stgo era la Biblio Modelo. Buena.

Me acordé con ese dato, que yo fui a un lanzamiento ahí el 2006, y aproveché y pregunté haaaaartas cosas, que quizá le pueden interesar o servir a alguien. Las escribí aquí:

http://reflexionesdocumentadas.blogspot.com/2006/04/leer-es-un-placer-genial-sensual.html

Por otra parte, creo que es esta es una buena instancia para contar una anecdóta que quizás conoces.

A fines del XVII, cuando expulsan a los Jesuitas de Chile, entre las cosas que ellos tenían y les requisaron, había una imprenta. La única imprenta que existente en Chile en ese momento.

En 1812, cuando JM Carrera se toma el poder y establece su gobierno, quiere hacer un periodíco, y pues, necesita una imprenta. La busca, y da con ella.

Estaba en la Aduana, confiscada hacía varios años, llenándose de polvo.

Esta Imprenta, tenía una gracia "venía en combo". O sea, tenía adjudicados 5 técnicos extranjeros que sabían cómo usarla.

Tú comprenderás que en ese tiempo en Chile nadie conocía imprentas, ni menos ¡¡¡ alguien sabía cómo manejarlas!!!

JM Carrera habló entonces con un Tomás algo creo (de apellido extranjero, alemán me parece), quien sería muy importante en la historia de las letras impresas en Chile... Pues este Tomás era el encargado de Aduana.

Le cuenta a Carrera que para sacar la imprenta debe pagar ciertos impuestos, y ciertos intereses y con eso funcionaría. Carrera lo hace, y así obtiene el aparato con los 5 técnicos.

Con esta Imprenta, se fabrica la Aurora de Chile. Esta maquinita se usó por mucho tiempo. Hoy está en la Biblioteca Nacional, para poder ser vista por cualquier visitante.

Creo que sería interesante, que además de sugerencias de libros para la BVB, hubiera alguna instancia para contar anecdótas históricas relacionadas, como esta. O quizá también anecdótas o historias trascendentes de la vida de ciudadanos "de a pie" vinculadas a bibliotecas, sobre todo en lugares distintos a Santiago.

Sorry por lo largo del comment, (me embalé, para variar).

Saludos y gracias por la info, (¡¡¡Muy buena!!!!),

Katina