3 de enero de 2012

Una reflexión sobre el IVA del libro en Chile


En el debate sobre las posibles estrategias para aumentar los niveles de lectura en Chile, una afirmación se ha mantenido de manera sostenida en el tiempo: los libros son caros y es necesario eliminar o reducir el IVA que pagan para fomentar que más personas accedan a ellos. Es una afirmación, que más allá de poder compartirla en su primera parte, nunca he encontrado datos contundentes (ni quienes la enarbolan los citan) para concluir que la segunda parte sea cierta.

Revisemos los datos disponibles. En el estudio “Chile y los libros 2010”, de Fundación La Fuente / Adimark GFK, entre aquellos que se declaraban “no lectores” (45,7% de la muestra), el precio de los libros era la cuarta razón para no leer (13,2%), siendo razones más importantes para no leer la falta de tiempo (37,3%), falta de gusto por la lectura (16,7%) y falta de interés/motivación (13,3%). Estas respuestas eran espontáneas. En el mismo estudio, al ser consultadas las personas si los libros no tuvieran IVA comprarían más libros, el 53,7% dijo que sí, la cifra más baja desde que la Fundación La Fuente realiza sus estudios y que además es muy cercana al 47,2% que según el estudio califica como lectores.

Por otra parte, en el reporte “Libros y lectura” difundido en mayo de 2011 por la Sección de Estudios del Consejo Nacional de la Cultura y la Artes (CNCA) en base a la información de la Segunda Encuesta Nacional de Participación y Consumo Cultural (realizada el 2009), al identificar las razones para no leer la falta de tiempo (33,4%), la falta de interés (26,3%) y la falta de costumbre (21,8%) concentran la mayor cantidad de respuestas. En cuarto lugar aparece la falta de dinero, con solo el 5,8% de las respuestas.

En el estudio más reciente sobre lectura en Chile, elaborado por el Centro de Microdatos del Departamento de Economía de la Universidad de Chile por encargo del CNCA, el 81% de los encuestados dijeron no ser lectores (11%) o lectores ocasionales (70%). Las principales razones para no leer o no leer con frecuencia fueron: no tener tiempo (28%), preferir realizar otras actividades recreativas (20%), no tener gusto por la lectura (19%), y “me da flojera” (10%). En quinto lugar, y con apenas el 7% de las respuestas, aparece la opción “Me parecen caros los libros y revistas”.

Tres estudios distintos, independientes entre sí, con metodologías distintas, apuntan de manera sistemática a la falta de tiempo como la principal causa que impide a los chilenos y chilenas leer más. Y tras esa razón, la falta de interés, costumbre o gusto, o preferir realizar otras actividades que compiten por el tiempo que destinamos al ocio.

Cabe entonces preguntarse cuál sería el real impacto de una eliminación o reducción del IVA al libro en Chile, en especial si la medida se diseña para fomentar la lectura. 

Datos interesantes arrojará el estudio del impacto del IVA en la industria editorial local que licitó el CNCA y está realizando el Observatorio de Políticas Culturales, si bien haber circunscrito el estudio al libro editado en Chile acota en exceso el análisis, toda vez que el libro importado (que suele concentrar buena parte de los títulos más vendidos) es de un precio sensiblemente superior. Todos quienes hemos tenido la oportunidad de adquirir libros en el exterior (Argentina, España o México, por poner unos ejemplos), solemos llegar a una misma conclusión basada en la observación directa: aun restando el 19% del precio al libro importado, el precio de este es superior en Chile frente a cualquiera de los otros países por el mismo ejemplar.

De los estudios antes mencionados se puede concluir, además, algo que no es ninguna novedad: cuanto mayor el nivel socioeconómico y mayor capital cultural de las personas, mayor es el número de libros que leen y compran. Que esto solo venga a ratificar una obviedad, no debe sesgar nuestra respuesta ante la pregunta sobre quiénes serían los principales beneficiarios de una eventual reducción o eliminación del IVA. Todo indica que serían los actuales lectores, es decir, sería un beneficio tributario aprovechado -principalmente- de manera directa por las personas de mayores ingresos del país.

Un argumento que suele ser usado por quienes defienden un IVA diferenciado para los libros es que una reducción en su precio de venta, generaría un efecto virtuoso sobre el mercado de los lectores, ingresando a éste personas que antes por barreras económicas no podían hacerlo. Sin duda, ello podría ocurrir, pero las cifras antes mencionadas sugieren sería un número relativamente marginal respecto de quienes hoy ya compran libros.

En el país se instaló con fuerza el 2011 el debate sobre la necesidad de llevar adelante una reforma tributaria que permita al Estado financiar los desafíos en educación, salud, previsión y otros ámbitos que el país requiere enfrentar. Como planteó Claudio Agostini, el ejercicio pasa no solo por aumentar los ingresos a través del alza de las tasas impositivas, sino por revisar un conjunto de exenciones, franquicias y mecanismos vigentes y legales que hacen que el Estado recaude menos de lo que le correspondería a las actuales tasas. Un IVA diferenciado para el libro, pareciera ir en sentido contrario a lo que el país demanda.
 
Si Chile requiere aumentar sus niveles de lectura, más que centrarnos en una discusión por momentos talibana sobre el IVA, convendría debatir sobre la políticas públicas que debiera impulsar el Estado para hacerse cargo del poco tiempo que tenemos para leer o –cuando tenemos tiempo- el escaso interés que nos genera leer. Políticas que podrían, por cierto, ser financiadas con el IVA recaudado por la venta de libros en el país. No manejo información respecto de cuánto recauda el Estado por este concepto, pero mi hipótesis es que es superior a lo que invierte en las bibliotecas públicas, escolares y el Fondo del Libro para desarrollar la lectura en Chile. 

Finalmente, de eso se trata: de saber distinguir que una cosa es fomentar la industria del libro en el país y otra es fomentar la lectura.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Enzo:

Creo que esta es una discusion aboslutamente esteril y ya completamente perdida, dado que los libros van de camino de ser unicamente objetos de coleccion. Hoy en USA, por ejemplo, se venden mas documentos virtuales que libros en papel. Y esto es tendencia mundial. No hay vuelta. Olvidemonos de los libros para seguir conversando unicamente de la lectura y los impuestos a las nuevas tecnologias.

Atte., un lector empedernido y avido coleccionista

Enzo Abbagliati Boïls dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Enzo Abbagliati Boïls dijo...

Hola lector emperdenido y ávido coleccionista,

Compartiendo tu afirmación que el libro avanza hacia la masificación de su versión digital, creo que el debate sigue teniendo vigencia, toda vez que los bienes y servicios que adquirimos en la red también pagan (o debieran pagar) impuestos.

Sobre el impuesto a la tecnología, tengo mis dudas, en especial con lo que ocurre con el canon que en varios países existe respecto de los medios magnéticos de copia. Asumiendo que un porcentaje importante se ocupan para copiar u vender ilegalmente contenidos sujetos a derechos de autor, todos quienes los compran pagan un gravamen para cubrir esa situación.

Gracias por comentar.

Pablo Cárcamo dijo...

También es interesante tomar en cuenta otros factores, por ejemplo el "lugar simbólico-social" de la televisión en la sociedad actual.
La tele es la principal competencia del libro, y es difícil quitarle el lugar de excelencia en relación a las pocas horas de tiempo libre de las personas.
Sobre esto último dejo la encuesta de uso del tiempo del INE del 2008 para sumar datos http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/estadisticas_sociales_culturales/encuesta_tiempo_libre/pdf/enfoque_eut_pag.pdf

El monopolio y la concentración en los medios de comunicación también juega en contra de fomentar interés en la lectura.

Muy en línea con tus argumentos podríamos poner el siguiente caso: ¿si mañana los precios de lo libros son $1, cuanta más gente leería?
Claramente la disminución del IVA va a aumentar la venta de libros, pero no que más gente lea.

No sé si existan estudios y experiencias internacionales exitosas en relación a encontrar formas de motivar la lectura de quienes no leen, pero me tinca que para la realidad nacional, el hacer que más gente lea es un problema con dimensiones mucho más complejas que un 19% por sobre el precio.

Saludos

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

Lo que planteas, Pablo, es todo un tema: la valoración social-simbólica de la lectura frente a otras opciones para informarnos, educarnos o entreternos. Desconozco si existen estudios sobre este tema (sospecho que los hay), pero mi hipótesis es que en torno a la lectura se da cierta esquizofrenia: decimos valorarla más de lo que realmente la practicamos. Es políticamente incorrecto hablar mal de la lectura, aunque a la hora de tomar decisiones prefiramos un espectáculo musical, un prenda de ropa o una ida al cine que un libro.

Y sí, hay muchas experiencias internacionales que podrían copiarse sobre cómo fomentar la lectura. En algunos casos, Chile ha sido el pionero e innovador en diseñar e implementar respuestas ante este problema.

antonio roldan dijo...

Sr enzo, si la gente no tiene tiempo ni ganas es un tema relacionado directamente con que llevan 20 años con precios absolutamente de locos en los libros (donde además no es posible comprarlos en el extranjero, por ejemplo por amazon, dado que las aduanas no permiten su ingreso, lo cual equivale a barreras de entradas propias del lobby de las grandes empresas para eliminar la competencia) obviamente no tienen ni la costumbre ni el gusto por leer... por eso es muy poca la gente que se da cuenta de la importancia de la lectura y realiza el esfuerzo por fomentarla en sus familias... y como las personas más acomodadas saben que es importante, no les afecta demasiado que sea caro, por eso nadie reclama... a los de clase media no nos queda más que hacer el esfuerzo, o derechamente piratear.
El tema real es que sus famosas cifras no sirven para nada por que las preguntas están correlacionadas!!!! si suma los porcentajes de las preguntas de el precio mas la falta de tiempo (si que existe tiempo para la television, vea la cantidad de horas promedio por persona en chile, lo que si no existe es el valorar adecuadamente los aportes de la lectura), y el gusto por la lectura (como le puede gustar algo que nunca ha realizado??) suma un 65 por ciento!!!... le dejo para la duda el 13% de la falta de interes (lo cual esta relacionado obviamente con el gusto por la lectura y por la valoración de lo que entrega la lectura) pero entienda en primer lugar que cuando las respuestas son espontáneas es necesario validar lo que estas significan dentro del discurso de las personas, ejemplo ¿por que no le gusta leer?... obviamente en adimark no lo hicieron por que así es facil concluir cualquier cosa, y obviamente a usted ni siquiera se le paso por la mente (prefiero pensar eso a que no lo considero intencionalmente).
Me da lata seguir con las otras cifras, pero ya tiene un 65% de los no lectores que son victimas, en un largo plazo y entre otras cosas, de los precios de los libros y de la carencia de politicas publicas. Repito, no saca nada con hacer mas bibliotecas o darles mas tiempo a la gente si en 20 años no han leido nada, harán cualquier otras cosa menos leer.... Y ya sé que las cifras no las hizo usted, pero si va a escribir algo basandose en datos ajenos como si fueran pruebas irrefutables de su análisis, dedique un tiempo a entender las estadísticas y sea minimamente responsable de lo que dice... si realiza citas es por que las está aceptando como ciertas, si se basa en estas certitudes para su discurso poco importa si existe un problema metodologico en la encuesta... el error es suyo y su certitud se derrumba ya que el cimiento no existe como tal... y claramente no hay relación entre la encuesta y sus conclusiones.
Y finalmente, no venga con esa historia de que bajando el IVA favorece a los mas ricos, ya le dieron lo suficiente a ese argumento con la educación y nadie la creyó... es un argumento que se desmorona por si solo, sin análisis, mas parece una ofensa a la inteligencia (usted realmente se lo cree??).
Una pena, pensé que su articulo sería algún aporte para entender por qué es tan caro el libro en chile (mas alla de lo evidente), no dio ni para eso.

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

Antonio,

la argumentación que usas en tu comentario confieso que por momentos no la entendí. Mezclas peras con manzanas e intentas responderme incluso en temas en los que estamos de acuerdo.

Paso a revisar algunos puntos:
1. Los libros en Chile son caros. En eso estamos de acuerdo.
2. Te equivocas con lo de Amazon. Sí se pueden comprar libros e internarlos en Chile. De hecho, yo lo hago. El problema no es Aduanas, sino que quien compra debe contar con una tarjeta de crédito con cupo internacional, algo que la inmensa mayoría de los chilenos no tiene. Aún pagando los gastos de envío, se consiguen títulos que no llegan a Chile en ediciones de calidad (tapa dura, etc.) y a muy buenos precios.
3. En tu análisis de las cifras, incurres en el error que tú me achacas. ¿Por qué si la persona dice que no tiene tiempo para leer debo sumar eso con las respuestas de quienes dijeron que el precio del libro era caro y por eso no leían? Haces asociaciones antojadizas, agrupando los números para fundamentar tu respuesta. Es posible que las personas, por no querer relevar sus ingresos, escondan la razón por la cual no leen (el precio del libro) en otras "más presentables" (la falta de tiempo), pero esos son suposiciones que no es posible concluir desde los datos. Recuerda, la realidad suele ser obstinada.
4. Dices que uso los datos de estudios ajenos como si fueran irrefutables. Nada más lejos de mi intención. De hecho, como dije hace algún tiempo en otra entrada en este blog, tengo mis reparos con la metodología de Adimark para el estudio de la Fundación La Fuente. Sin embargo, que tres estudios distintos, hechos en tres años seguidos (2009,2010 y 2011) con metodologías distintas, arrojen tendencias similares, confirma (puntos más, puntos menos) el panorama.
5. No entiendo la asociación que haces con la defensa de la educación gratuita cuando digo que eliminar o reducir el IVA al libro favorece a las personas de mayores ingresos. Son cosas que no se pueden comparar. De hecho, como sugiero en el penúltimo párrafo, sostengo que el Estado debe asegurar el acceso equitativo a la lectura en forma gratuita a través de soluciones públicas. No existirá jamás educación pública gratuita y de calidad si no contempla en su diseño un potente sistema de bibliotecas (escolares y públicas). El IVA, en este caso, es un elemento secundario, aunque no te guste la idea.

Por último, un consejo. La descalificación empobrece el diálogo. Si quieres dialogar conmigo, ahórrate las ironías y ataques. Esta es mi casa, estás invitado a ser parte de esta conversación y otras que tú desees, pero así como yo no iría a tu casa a insultarte, no lo hagas tú acá.

@Semper_Liberi dijo...

El factor familia es re-importante. Mis padres, ambos sin 4to medio decidieron que yo no iba pasar por lo que ellos pasaron y, con gran esfuerzo, a los 12 años me regalaron esta colección libros (http://www.multilingualarchive.com/ma/enwiki/es/Gateway_to_the_Great_Books), y me apagaron la TV. Eso hace un lector empedernido a cualquiera.

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@Semper_Liberi, 110% de acuerdo. Saludos.

clarksoft dijo...

Seguro que hoy, a 2012, sería una burrada comenzar un negocio basado en el telégrafo, la paloma mensajera o el Fax.
El libro puede que haya llegado a una etapa en la historia donde sea innecesaria en su versión física. Al menos en lo que se refiere a comercio.

El casette, el vhs, si bien aún funcionan con el equipamento adecuado, pasaron a ser recuerdos de una época.

habrá que adaptarse, pienso yo, a los nuevos medios.

Si es copiable un documento por la red, entonces deberé aceptar que NO ES NEGOCIO vender el documento, pero sí puedo hacer otras cosas rentables alrededor de él.

Lo mismo un músico, que ya no puede contener que sus canciones las posean sólo quienes pagaron por ellas.
Habrá otras formas de hacer negocio: Recitales, Fiestas, presentaciones en Televisión (el cual sigue siendo alimentador por los comerciales)

Yo leo aproximadamente 3 libros mensuales (herencia de mis padres religiosos) pero hace tiempo que no participo en la industria del libro. Todo lo leo digital.

Por último, creo efectivamente que los medios puedes hacer mucho en fomentar la lectura si a cada nota, investigación, citaran la fuente e invitaran a los televidentes a asegurarse ellos mismos de las cosas que les cuentan.
El pensamiento crítico juega un papel fundamental en la lectura.. Es imposible ser librepensador sin leer toneladas de información :)

Saludos Enzo. Buen Blog.