31 de mayo de 2008

[IPAI] Rumbo a Nueva Delhi

Entre el 2 y 4 de junio, participaré en Nueva Delhi (India) en la primera reunión de Comité Asesor Internacional del proyecto Investigating the Social and Economic Impact of Public Access to Information and Communication Technologies (IPAI).
El objetivo de IPAI es generar un conocimiento más acabado e integral sobre el impacto social y económicos del acceso comunitario a tecnología, buscando dar respuesta a cinco dimensiones:
  • la magnitud del impacto y los cambios potenciales que en este impacto puede ocurrir según genero, clase social y condiciones económicas
  • beneficios positivos y negativos de proveer acceso público a la tecnología
  • el costo de proveer estos servicios, a objeto de poder compararlo con los beneficios obtenidos
  • comparar beneficios (y sus costos) entre diferentes modelos de acceso público a tecnología
  • y fortalecer la capacidada de investigación académica en el ámbito del acceso público a tecnología
En octubre pasado me invitaron a ser parte de las primeras discusiones, y ahora integraré por dos años el Comité Asesor Internacional. Sin duda, un honor tanto por permitirme ser representante de la sostenida labor de Dibam, BiblioRedes y las bibliotecas públicas en este ámbito, como por haber pensado quienes dirigen IPAI que puedo aportar a un grupo de trabajo compuesto por líderes en este ámbito a nivel mundial.
Durante los próximos días iré publicando entradas compartiendo algunas de las reflexiones y desafíos que enfrentemos, con el fin de que quienes leen Cadaunadas puedan conocer y debatir en este espacio sobre un tema que, como ya es público y notorio, me interesa mucho. Por lo que, como dice un buen amigo, stay tuned!

Puzzle

Que Cadaunadas esté lleno de errores ortográficos, frases mal redactadas y párrafos incomprensibles es normal (creo yo) e incluso permite entender el estado de mental de quien escribe la entradas (es decir, yo).
Pero que El Mercurio, en su edición digital, nos esté acostumbrando cada vez con mayor frecuencia a lo mismo, habla de poca preocupación.
Como muestra, esta noticia publicada hoy, cuyo titular aún estoy intentando descifrar:

Pero no fue sólo en la portada, donde se encontraba destacado el título de la nota. El error se repetía al acceder a la nota completa:

24 de mayo de 2008

Biblioteca pública y cambio social

Fotografía de Ramiro García, con licencia CC:BY-NC-ND

La participación en un panel sobre el rol social de las bibliotecas y el conocer a las primeras familias beneficiadas por el Programa Maletín Literario, han sido excelentes oportunidades para repensar la labor de las bibliotecas públicas (y, de paso, retomar el sentido más profundo que motiva mi quehacer diario).
Es una reflexión que hago desde mi experiencia, no desde mi formación, una aproximación marcada por estar ya más de ocho años en la trinchera de las bibliotecas públicas, un frente en el cual la carencias de nuestro modelo de desarrollo son evidentes todos los días. Por ello, mi mirada tiene un sesgo particular, en el que la función social de la biblioteca pública predomina por sobre los otros roles. Además, mi mirada sólo puede referirse a la biblioteca pública, ya que si bien intuyo en otros tipos de biblioteca la misma orientación, mi experiencia se limita a este ámbito.
El "negocio" de las bibliotecas públicas no es prestar libros, no es fomentar la lectura, no es dar acceso a la información, no es generar medios de acceso a la cultura, no es ofrecer acceso a Internet.
No. El "negocio" de las bibliotecas públicas es promover el desarrollo de las comunidades que atiende, es ser agente de cambio social.
¿Qué significa para una biblioteca pública ser agente de cambio social?
La respuesta requiere de un contexto. El punto de partida es la transición desde la sociedad industrial hacia la sociedad de la información, que pone al acceso y uso de la información en redes (Castells) como variable central del desarrollo de los grupos humanos y las personas.
La riqueza espiritual, intelectual, afectiva y material de las personas, en suma, su calidad de vida, depende del tipo de interacción que tengan con esas redes y a la información y conocimiento que en ellas fluye. Ello en una época donde la tecnología está permitiendo un cambio radical en esas interacciones: cada vez es menos relevante la ubicación de la persona en esas redes, cada vez es mayor el poder de influencia de las personas, grupos y culturas antes consideradas periféricas (Benkler). Una influencia que se expresa en la creciente capacidad de tomar o intervenir en las decisiones, las grandes decisiones relativas a que se entiende por libertad, justicia y riqueza; una influencia que se materializa, entre otras maneras, en contribuir activamente en moldear la conversación que se encuentra en la base de cómo se están empezando a construir los acuerdos sociales básicos en la sociedad de la información.
Sin embargo, esta influencia, este poder de actuar en y a partir de redes informacionales, se da en un mundo cada vez más "infoxicado", donde la sobreabundancia de información es en realidad una sobreabundancia de rutas alternativas. Junto a las oportunidades que este escenario ofrece, que Weinberger ha definido como el poder del desorden digital, también se presentan amenazas para el desarrollo de las personas cuando éstas carecen de las competencias y herramientas básicas para que la navegación sea en beneficio propio y de sus comunidades (van Dijk).
En este contexto, la biblioteca enfrenta un cambio de paradigma. Como le escuché a Soledad Ferreiro hace unos meses, la biblioteca pasa de un mundo de información a un mundo de redes sociales. Junto a las fuentes tradicionales de información, surgen nuevos y cada vez más preponderantes espacios informacionales, donde las personas buscan y comparten respuestas a sus necesidades. La blogosfera, Facebook, Wikipedia o World of Warcraft son espacios de información construidos sobre redes sociales.
Pero son espacios cuyo acceso y apropiación no es inmediata. Las barreras de entrada son múltiples y de características diversas. Sin duda, la mayor son las nuevas maneras en que construye la información y el conocimiento, que requieren de cada uno de nosotros aprehender nuevas formas de relacionarnos, de aprender en red.
Y en este proceso, el rol de la biblioteca pública es fundamental como medio de equidad social. Al dar acceso a un libro o a un computador conectado a Internet, la biblioteca pública está entregando una oportunidad a la persona, una oportunidad de participar en esa conversación que orienta las decisiones sociales. Más cuando esa oportunidad se la entrega a alguien que no tiene otra vía de ser partícipe de esa conversación.
Reinterpretando el desarrollo de las bibliotecas públicas chilenas desde mediados de la década pasada, es posible afirmar que al romper las paredes de áquellas y desplegar numerosos servicios móviles y mecanismos innovadores para acercar el libro a la comunidad, más que desarrollar el hábito lector se empezó a entregar en forma másiva oportunidades. Así como cuando nuestras bibliotecas públicas se constituyeron en lugares de acceso y capacitación en Internet, en realidad se convirtieron en espacios de combate a la brecha digital.
Llevamos años enarbolando como nuestra misión ser un espacio de encuentro con la información, el conocimiento, la recreación y la cultura. Debíeramos empezar a definirnos como un espacio de encuentro con redes: asegurar que las bibliotecas públicas serán, para los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, el medio que les asegure su oportunidad de influir en su futuro. Si la biblioteca pública, al alero de la apuesta por la biblioteca 2.0, pone al usuario en el centro, ello significa convertir a la biblioteca en el catalizador de su inserción en la redes en las que se está construyendo su futuro.

14 de mayo de 2008

Plurilingüismo

Una nueva joya de David de Ugarte:
Hoy, cuando la voluntad de hacer redes se impone sobre la de trazar fronteras, el espíritu de la red nos lleva a entender la lengua del otro sin renunciar a expresarnos en la propia.

13 de mayo de 2008

¿Hiciste una transferencia electrónica el 31 de marzo desde tu banco en Chile?

Si la respuesta es sí, esta historia te puede interesar. Y como el Banco donde tengo mi cuenta corriente aún no me ha respondido ni ha hecho acuse de recibo del reclamo que presenté el pasado jueves 8 de mayo a las 18:57 horas, me las doy de ciberactivista y publico el texto tal cual:

Por intermedio de este contacto, presento un reclamo formal por un problema acaecido con una transferencia electrónica que realicé el 31 de marzo pasado desde mi cuenta corriente en el Banco Security ($ 35.000 transferidos a una cuenta del Banco de Chile).

El 5 de mayo, mi ejecutiva me informó que el 31 de marzo el sistema de transferencias entre bancos sufrió una falla y si bien las cuentas de destino recibieron los fondos, en muchos casos en las cuentas de origen no se cargaron estas transferencias, por lo que procederían a cargarmelas ahora. El problema radicó en que según la información enviada por mi ejecutiva, yo hice tres transferencias ese día a la misma cuenta por el mismo monto, lo que no fue cierto. Pese a que en la cuenta de destino se recibieron los $ 105.000, en mi cuenta sólo aparece hasta la fecha cargada una sola transacción (de hecho, la titular de la cuenta del Banco de Chile ya me devolvió vía transferencia los $ 70.000 de exceso).

Me parece del todo irregular la situación y manifiesta un manejo poco riguroso de los fondos que yo tengo depositados en el Banco Security. De hecho, los $ 70.000 que me fueron reintegrados, al no aparecer cargados en mi cuenta, existe en algún lado un desajuste contable.

Exijo, en virtud de mis derechos como cliente, una explicación completa y a la brevedad (24 horas) de lo ocurrido, ya que en caso contrario me veré en la obligación de presentar un reclamo ante la SBIF. No estoy buscando compensaciones, toda vez que he logrado -aparentemente y por mis propias acciones- que mi patrimonio no se vea perjudicado por este error del Banco, y sólo aspiro a recobrar la confianza en el Banco en el cual tengo desde el año 1989 mi cuenta corriente.
Atentamente,Enzo Abbagliati

Esta historia tiene, por el momento, una moraleja y un epílogo inconcluso. La moraleja: si hiciste una transferencia electrónica el 31 de marzo entre bancos chilenos, revisa tu cuenta, ya que posiblemente seas un poco más pobre de lo que ya sabías que eras. El epílogo inconcluso: luego de amenazar con reclamar ante la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), consulté su página web para ver como enviar a través de Internet mi reclamo, pero mayúscula fue mi sorpresa cuando comprobé que las fallas de la banca electrónica chilena sólo pueden ser reclamadas en persona, por teléfono, por fax o enviadas por correo postal. Esto es lo que yo llamó defensa 1.0 contra robos 2.0.

7 de mayo de 2008

Bibliotecas Públicas y la catástrofe del volcán Chaitén

Fotografía de la nube de cénizas generada por el volcán Chaitén. Fuente: NASA.

Cuesta dimensionar lo que está ocurriendo en el sur de Chile. La erupción del volcán Chaitén está cambiando no sólo la geografía física del área, sino que ya ha dejado una huella que perdurará por décadas en la historia de quienes habitan la zona.
Escuchaba hace un par de días en la televisión como un científico indicaba que 50 centímetros de céniza volcánica acumulada podía tener un impacto de 500 años sobre estas tierras. Imposible no pensar cómo podrán reconstruir su vida las miles de personas evacuadas si la base de su sustento puede haber desaparecido a estas alturas.
Como en ocasiones anteriores, las bibliotecas públicas de Chile están colaborando, desde su ámbito de acción y con los servicios que tienen disponibles, para aliviar los efectos de la tragedia. Sea organizando actividades en los albergues o dando acceso a Internet para comunicar a personas aisladas, las bibliotecas de la Región de los Lagos renuevan su compromiso con sus comunidades. Mi reconocimiento por ello y un especial saludo a Corina Navarro, encargada de la Biblioteca Pública de Palena que debió ser evacuada hoy por presentar problemas respiratorios, y a Viviana Troncoso, quien se quedó en Palena manteniendo disponibles los servicios para la comunidad.
Y un mensaje especial de apoyo para los equipos de la Biblioteca Pública de Chaitén y la Biblioteca Pública de Futaleufú (cuyo frontis se ve en la fotografía inferior), que fueron evacuados en los primeros días, dejando cerradas bibliotecas que han sido levantadas con años de esfuerzo y dedicación.

Y a quien quiera conocer a los protagonistas de esta tragedia y tenga una cuenta en Facebook, le recomiendo visitar las galerías de fotos de Christian Brown, que capturó durante los últimos días la incertidumbre y la tristeza en rostros como éstos:


4 de mayo de 2008

Stalingrado

Fotografía de la batalla de Stalingrado obtenida en taringa.net

Por estos días he retomado la lectura de la descomunal novela Vida y destino de Vasili Grossman, obra que en sus más de mil páginas retrata la vida en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. La famosa batalla de Stalingrado es el escenario de buena parte de la trama y el telón de fondo sobre el cual se construyen las múltiples historias que entrelazan a personajes ficticios con personajes reales.
Una de estas historias es la del Estado Mayor alemán en Stalingrado, liderado por el general Friedrich Paulus, en cuya mente Grossman pone esta esta frase:
Todo iba como debía ir, y en cierta forma nada iba como debería.
Caracterizando el devenir de la estrategia alemana en el frente oriental, resume en 13 palabras el sinsentido de una batalla en la que murieron casi 2 millones de personas.