6 de abril de 2008

Me conecto, ergo leo


Hay una afirmación que cada vez que la escucho o la leo me hace arquear mi ceja izquierda. No porque me cause sorpresa, ni genere dudas en mi forma de entender ciertas cosas de la vida (que son las razones por las que normalmente arqueo mi ceja izquierda, ya que la derecha tiene poca vida propia). No, en este caso, mi focalizado movimiento facial es una expresión de molestia ante un lugar común: "Internet está matando la lectura".

Para desarmar esta afirmación, no recurriré a estudios ni cifras que den cuenta de la cantidad de horas que los usuarios de Internet pasan delante de un computador leyendo contenidos, ni lanzaré conclusiones de análisis que se hagan cargo de los nuevos tipos de lecturas que las redes están construyendo. Tampoco utilizaré como argumento las posibilidades que la tecnología entrega para una nueva relación entre la palabra, el autor y el lector.

No. Sólo me remitiré a compartir mi hábito lector en el primer trimestre de 2008 y cómo su saludable estado tiene una relación directamente proporcional con mis hábitos de navegación (y cierta mínima capacidad de mis tarjetas de crédito). Si: yo seré el caso de estudio.

Análisis cuantitativo

Considerando los libros que he adquirido desde enero (ya que no voy a hablar de lo que leo en pantalla, sino de lo que leo en papel), que se encuentran ya leídos, a medio leer o esperando su turno de lectura, las cifras son:
- 6 libros adquiridos tras conocerlos inicialmente en Internet (5 de ellos comprados a través de Internet)
- 3 libros adquiridos tras conocerlos inicialmente en librerías (1 de ellos comprado luego de haber confirmado mi interés tras leer una reseña en Internet)
- 1 libro adquirido tras ser recomendado verbalmente por alguien en cuyo criterio lector confío
- 1 libro que me regalaron (pero que leí después de haber buscado referencias en Internet)

En 8 de 11 libros, estar conectado a Internet ha sido el elemento que me ha permitido conocerlos, adquirirlos o tomar la decisión de leerlos. Además, en 4 de esos casos (posiblemente 5), son libros que no están accesibles en librerías en Chile. Es decir, mi hábito de navegación en Internet ha marcado el 72,7% de mi hábito lector de libros durante el primer trimestre de 2008, siendo Internet en el 45,4% de los casos la plataforma de comprar de los libros. O dicho de otra manera: sólo en 1 de cada 4 libros que he puesto en mi lista de lectura he llegado por un camino distinto a Internet, y sólo la mitad de los libros que compro lo hago en librerías.

Análisis cualitativo

Obviamente, comparto esta personal estadística porque, además, está asociada a un proceso que le da contexto: el promedio de mis horas semanales dedicadas a la lectura de libros ha aumentando respectos de los años anteriores.

De manera temprana desarrollé mi gusto por la lectura, pero hacia fines de los noventa atravesé una suerte de “sequía lectora”, quizás provocada por ocho años seguidos de lecturas obligatorias entre licenciatura y magister.

Hace unos años retomé la periodicidad en el hábito, pero recién hacia principios del año pasado “me entregué” a la práctica con una intensidad inusitada. Coincide este cambio con la instalación de banda ancha en mi departamento y la posibilidad de hacer más profundo y selectivo mi acceso a Internet. Coincide también, por cierto, con “mi inmersión” en la blogosfera hispanoparlante y, en menor grado, la norteamericana. Y ahora, tras un año, esta “inmersión” empieza a manifestarse de forma insospechada cambiando e intensificando mis lecturas.

¿Estaría leyendo tanto si no pasara tanto tiempo conectado? No. Sólo mis horas de exposición a la televisión (y mis horas de sueño, dice mi esposa) han rebajado su cuota en forma significativa. O sea, que cuanto más me conecto, más libros compro y más libros leo.

Lo más significativo es que aquellos libros que he adquirido tras descubrirlos en Internet, no obedecen a un patrón fijo de recomendación. En realidad, soy poco asiduo a las páginas de crítica literaria, por lo que en más de una ocasión tras leer una sola frase citada en un blog he terminado cinco minutos después aceptando un cargo de Amazon en mi tarjeta de crédito. En estos casos, más que el libro en sí o el autor de éste, ha sido la valoración que tengo del blog o del autor del blog, el que me ha llevado al libro.

Algunos ejemplos. Genís Roca me llevó a Tiempos Líquidos de Zygmunt Bauman; una simple cita en el blog de Cristobal Cobo me motivó a comprar Understanding Knowledge as a Commons, volumen editado por C. Hess y E. Ostrom (y además me empujó a poner en el dominio público Cadaunadas); Nicholas Carr me vendió directamente su última obra, The Big Switch; Luís Ramírez y su Amazon Wish List me presentaron Internet Politics de Andrew Chadwick; y en mi paroxismo lector Marco Antonio Zúñiga me "forzó" a estar inscrito en la lista de espera de Amazon para un libro que recién será publicado en agosto de este año (es el libro que falta en la foto de esta entrada: aún se transa en el mercado de futuros).

Conclusión

Me conecto ergo leo. Si, ya sé que no soy representativo de nada, pero da lo mismo: esta es una cadaunada sobre mis hábitos de lectura. Y en mi caso, Internet es sólo comparable –como medio de fomento lector- con el excelente profesor de filosofía que tuve en la enseñanza media. El dato raro de este autoestudio es que de los 3 libros que adquirí sin influencias de Internet, 2 tienen relación con las transformaciones culturales provocadas por Internet (por lo que compro libros también para justificar mi mayor conexión a la Red).

5 comentarios:

mane72 dijo...

Saludos Enzo desde Paris.

No puedo estar más de acuerdo con tu última "cadaunada". Internet no aumenta ni disminuye los hábitos de lectura. Eso viene de antes: de la familia, la niñez y la adolescencia; de una curiosidad por la palabra de los otros. Lo que permite Internet es saber qué ronda por ahí, que novedades hay e incluso TODO lo que hay.
Es un facilitador, pero no crea el hábito ni menos creo que los inhiba.
Respecto de tus últimas lecturas, muchas me resultan desde ya interesantes... salvo un texto que aparece en la foto y que pertenece al mayor heraldo de "carapalismo" liberal francés: Guy Sorman. Quizás lo único que le reconozco es su denuncia sobre China... pero en lo demás es un hombre que se opone a toda política social y que cree firmemente que se puede construir una humanidad a partir del mercado.
Salvo este personaje, felicitaciones por el resto... y siempre te estoy leyendo querido amigo!!

Abrazos,
Manuel

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

@Manuel,

genera envidia de "Saludos Enzo desde París". Y respecto a Sorman, ese fue precisamente el libro que me regalaron.

No estoy tan seguro respecto a lo que afirman sobre Internet aumenta o disminuye el hábito lector. Precisamente a mí me lo está incentivando. Pero como ya dije, no soy representativo de nada.

Un abrazo desde las riberas del Mapocho.

Álvaro dijo...

Disfruté mucho esta pieza, escrita como una crónica, argumentada con datos muy concretos y cuantificables y que cierra casi como una minibiografía de tu impulso lector.
Saludos

Patagon dijo...

"Internet está matando la lectura", como educador lo he escuchado desde los tiempos de la "plaza de Enlaces"

Aún hoy lo escucho,... sabemos que muchas veces este comentario viene desde la ignorancia.

No hay como el papel para leer, estamos de acuerdo,...

Creo que leo mas que nunca,... incluso que como alumno cuando estaba en educación media

Vale decir que incluso mi "biblioteca" del baño donde hay wifi pero no tengo PC tiene mas elementos literarios que antaño,...

como dices Internet puede ser un fomento a las lecturas,... agregaría un excelente complemento que supera paradigmas del siglo pasado,...

buen tema,...

abrax

katina dijo...

Hola,

Leí el post, y me puse a comentar.. fue tan largo que decidí sacarlo y escribir algo en mi propio blog en algún momento, para no ocupar más espacio de lo virtualmente correcto y decente.

En todo caso, quería decirte que me alegro que hayas escrito esto, pues evidencia que la web no necesariamente disminuye la lectura, a veces, como a ti, la fomenta.

Buen post.

Saludos,

Katina

pd- ja, la palabra verificadora es "habless", ¿será una señal?...