21 de abril de 2010

... Y también matemos al libro electrónico.

Sí, pareciera lo más sano. Matemos al libro impreso, pero no nos olvidemos de defenestrar al libro electrónico, el ebook que le dicen algunos.

Y hagámoslo ahora, que aún estamos a tiempo.

Porque para los que ponemos la mirada en la lectura, el libro electrónico empieza a sonarnos a vil excusa para hacernos comprar un lector de libros electrónicos, un ereader como le dicen otros. Saltando de un contenedor a otro sin darnos cuenta que lo que permanece en el tiempo es la lectura y el resto es puro fetichismo.

En suma, o en resta -que todo depende del lado de la mesa desde el cual se lea esta entrada-, ya va siendo hora que rompamos con lo que un buen amigo describió como los "lectores sumisos a la espera de que les digan cómo tienen que 'consumir' los productos" y reivindiquemos a viva voz lo que otro buen amigo me hizo ver hoy: los derechos imprescindibles del lector.

15 de abril de 2010

elquintopoder.cl, un espacio abierto

Me gustan los espacios abiertos. Creo en los espacios abiertos.

Los espacios en los que todos y todas tengamos cabida y la oportunidad de manifestarnos, desde el ejercicio de nuestros derechos y el reconocimiento de nuestros deberes. 

Por eso estuve más de una década vinculado profesionalmente a las bibliotecas públicas, las que son en esencia un lugar que toda la comunidad reconoce como propio.

Y por la misma razón, cuando a fines del año pasado el ex Presidente Ricardo Lagos y Clara Budnik, Directora Ejecutiva de la Fundación Democracia y Desarrollo, me invitaron a integrar el equipo de elquintopoder.cl, no dudé en aceptar la propuesta y me sumé a una ruta que se había iniciado casi un año antes.

Llevaba algún tiempo dándole vueltas a cómo Internet puede colaborar en la profundización de la democracia en Chile. La idea de una comunidad en línea, que permita explorar nuevas formas para el diálogo y la acción ciudadana, me pareció un desafío imposible de no asumir

El martes 13 abrimos el sitio en Internet, tras casi tres semanas de marcha blanca en las que pusimos a prueba la plataforma con un comprometido grupo de usuarios y usuarias. Y hoy realizamos el lanzamiento público de elquintopoder.cl

El verdadero desafío recién ahora comienza. 

Es ahora cuando debemos darle cuerpo a la expresión de elquintopoder.cl como espacio abierto. Ronda en el aire la idea, comprensible por cierto, que ésta es la red social de Lagos. Se elucubran secretos objetivos para apoyar liderazgos ya definidos, agendas ya pauteadas.

Nada de eso cierto. Si así fuera, quizá yo no estaría escribiendo hoy estas líneas.

elquintopoder.cl tiene una mirada sobre el presente y el futuro de Chile, la que de manera esquemática hemos traducido en nuestra línea editorial. Las personas, en su condición de ciudadanos y ciudadanas, como ejes y protagonistas de la conversación, frente a miradas que defienden al mercado o al Estado como estructuras a las que las personas deben supeditarse.

Pero tener una mirada no significa tener una agenda. Prima la voluntad de escuchar, de establecer puentes entre la ciudadanía y la clase política, de colaborar en la articulación de la sociedad civil. 

En especial me convoca la oportunidad de que organizaciones ciudadanas ya activas vean y se apropien de elquintopoder.cl como una plataforma para llegar y conectarse con otras personas y redes, y lograr los fines -independiente de su escala- que las movilizan.

Es eso lo que en elquintopoder.cl entendemos al definirnos como un espacio abierto. Todas las voces tienen su lugar, todas las acciones su tiempo. 

En ello se jugarán sus cartas el equipo de la Fundación, nuestro Comité Asesor y, muy especialmente, Marcela, Ximena y Cristián, el pequeño pero potente equipo que tengo el honor de dirigir.

9 de abril de 2010

Matemos al libro para que se multipliquen las lecturas

Con el libro está pasando como con los padres, o como con la autoridad en general: a veces hay que matarlos simbólicamente (o en forma real) porque es la única manera de avanzar.

Si queremos hacer de nuestros países, sociedades más lectoras, ya va siendo hora que reconozcamos que en un mundo que avanza hacia la hiperconexión, la lectura está ocurriendo en múltiples soportes y formatos. Sin embargo, cuando se miden los índices de lectura, las preguntas siguen siendo -en casi todos los estudios- las mismas: ¿cuántos libros ha leído usted en el último tiempo? A veces, se incorpora la pregunta por la lectura de periódicos y revistas, pero no faltan los puristas que fruncen el ceño porque esa es una "lectura de segundo nivel".

Seguimos pensando en nuestras sociedades como sí en el último medio siglo no hubiera ocurrido nada. Gutenberg nos gobierna, o mejor dicho, gobierna a algunos y algunas, que en muchas ocasiones están en ámbitos que deciden. Mientras, los escurridizos lectores de los tiempos que corren, esos mutantes que describió Baricco, ya están migrando a las nuevos territorios de la lectura, territorios por cierto que a una manera de entender el "negocio de la lectura" (así, en singular, porque el negocio es un monopolio del soporte) le son extraños y los combate desde el temor de la ignorancia.

Yo, por mi parte, apuesto a un ecosistema de las lecturas, uno que ya existe -quizá siempre existió, pero la hegemonía del libro lo escondió por demasiado tiempo. Donde lo importante sea leer, sobre todo desarrollar el gusto por la lectura, más que el hábito (palabreja que suena a rutina y aburrimiento). Que lean. En libros, celulares, computadores, paredes, revistas, en botellas, papeles sueltos, en todos los elementos de la vida cotidiana, porque leer no es el acto mecánico de leer un libro, es aprender a leer el mundo. El mundo no se imprime, el mundo nos rodea y lo habitamos.

Gutenberg mató a los monjes escribas medievales y cambió el curso de la historia para siempre. Las democracias modernas (no la ateniense) no se entienden sin el libro o la prensa. En realidad, sin un sistema de difusión masiva y de bajo costo para hacer circular la información -pilar del poder- que permitiera a muchos pensar y tomar las decisiones que impactan en su vida. Todos tienen derecho a leer, todos tienen derecho a pensar. Y quien tenga alguna barrera, que la lectura se adapte a él o ella, y no que él o ella deba adaptarse a la lectura.

Liberemos la lectura del libro, entendamos que no hay lecturas de primer o segundo nivel, que -parafraseando a Ranganathan- toda lectura tiene su lector y cada lector su lectura.

Estoy seguro que cuando la lectura pueble esos nuevos territorios que ya habitan los lectores, o cuando reconozcamos que eso ya está ocurriendo, una nueva revolución se desatará (quizá ya se desató y estas líneas son una crónica necrológica). Cuando eso pase, yo no espero estar del lado de los nuevos monjes medievales.

7 de abril de 2010

TEDxPatagonia: recordando el 2009, preparando el 2010


El 30 de agosto del año pasado, el primer evento TEDx en América Latina tuvo lugar. Fue el TEDxPatagonia 2009. Finalmente ayer, con más demora de lo que quienes integramos el equipo organizador queríamos, publicamos los videos de todas las charlas que esa tarde ocurrieron. A quienes leen Cadaunadas y estuvieron presente, los invito a recordar aquella jornada. A quienes no pudieron estar, la invitación es a dejar sorprenderse.

Comparto las dos presentaciones que a mí más me impactaron. 

La de Harold Mayne-Nicholls, presidente de la ANFP. Me gusta el fútbol pero estoy lejos de ser un seguidor o fanático. Pero ese día la clara visión que nos transmitió Mayne-Nicholls sobre el rol social del fútbol en la construcción de un país distinto, me descolocó. No lo esperaba y fue eso lo que hizó que, hasta hoy, cada vez que lo veo/leo/escucho en la prensa, le preste una atención distinta.


Y la de Christian Leighton, cineasta y creador de series como Los Patiperros o Santiago no es Chile, quien desde su historia personal logró transmitir un mensaje fundamental: perseguir los sueños aunque ello signifique quebrar las expectativas del entorno sobre uno.


Rememorar TEDxPatagonia 2009 es la mejor manera de prender los motores de TEDxPatagonia 2010, porque como bien dijo Leo Maldonado, "este año se viene con todo".

31 de marzo de 2010

Una escuela virtual para la reconstrucción de Chile

Un grupo de expertos con amplia experiencia en la incorporación de tecnología en la educación chilena, entre ellos mi amigo Hugo Martínez, hicieron hoy pública una propuesta que venían trabajando hace unas semanas. Extracto del blog de Hugo algunos párrafos que resumen el fundamento de la iniciativa:
Normalizar el regreso a clases de los niños y jóvenes damnificados del terremoto es hoy una prioridad nacional. Cada día que pasan sin acceder a sus salas de clases, representa una pérdida de alto costo para las posibilidades de obtener aprendizajes de calidad.
Aunque la mayor parte de los estudiantes logren durante las próximas semanas reintegrarse a sus actividades escolares, muchos lo harán a través de soluciones transitorias que impactarán de todas formas en la normalización completa del año escolar.
Un grupo de profesionales ligados a las tecnologías digitales en educación, hemos hecho llegar al Ministro de Educación la idea de poner a disposición del país una escuela virtual que acoja en línea, a un número significativo de estudiantes que no pueden asistir regularmente a clases y que no contarán, durante un tiempo importante, con bibliotecas ni centros de recursos para el aprendizaje. No proponemos reemplazar las escuelas físicas, que son necesarias e insustituibles, sino que ofrecer una alternativa moderna, viable y complementaria ante la situación actual.

Si deseas seguir leyendo la propuesta, te invito a que hagas clic aquí.

Soy de los que cree que el terremoto del 27 de febrero es una oportunidad para repensar Chile en todas sus dimensiones. Más que un simple ejercicio de levantar tal cual lo que el sismo derribó, es el momento para, entre otras cosas, generar y promover procesos de innovación que potencien nuestro desarrollo social, económico y cultural

Esta idea, la de la escuela virtual, va en esa dirección.

30 de marzo de 2010

Una tipología de las multitudes

Por Nicholas Carr (*)

En los últimos días, he estado involucrado en una discusión vía correo electrónico sobre "The Crowd", del que se publicarán extractos en el sitio Digital Nation de la PBS. Una cosa que me ha molestado desde hace tiempo en las discusiones sobre multitudes virtuales es que se tiende a juntar muchos grupos distintos bajo una misma categoría. Diferencias importantes terminan siendo no consideradas.

Con eso en mente, he estado intentando pensar en las distintas formas en que las multitudes virtuales se dan. Como un punto de partida en borrador, se me ocurren cuatro:

"Multitud para producción social" (social production crowd): Consiste en un gran grupo de individuos que prestan sus talentos particulares para la creación de un producto como Wikipedia o Linux.

"Multitud representativa" (averaging crowd): Actúa esencialmente como un grupo de muestra, entregando un juicio promedio sobre materias complejas que, en algunos casos, es más ajustado que el juicio de uno solo individuo (la multitud detrás de mercados predictivos como el Iowa Electronic Markets, sin mencionar la bolsa y otros intercambios financieros).

"Multitud para procesamiento de datos" (data mine crowd): Un gran grupo que, a través de sus acciones pero usualmente sin conocimiento explícito de sus miembros, produce un conjunto de datos de comportamiento que pueden ser recolectados y analizados con el objeto de aprender sobre patrones de comportamiento o mercados (la multitud, por ejemplo, que alimenta el algoritmo de búsqueda de Google o el sistema de recomendación de Amazon).

"Multitud de red" (networking crowd): Un grupo que intercambia información a través de un sistema compartido de comunicación, tales como una red telefónica, o Facebook, o Twitter.

Clay Shirky, quien también está participando en esta discusión, sugirió un quinto tipo de multitud para esta lista:

"Multitud transaccional" (transactional crowd): Un grupo usado para instigar o coordinar lo que es principal o únicamente transacciones punto a punto, como el tipo de multitudes reunida por Match.com, eBay, Innocentive, LinkedIn y servicios similares (creo que competencias como el Netflix Prize también caen en esta categoría).

Cada una de estas "multitudes" (y seguro hay otras) tiene sus características particulares y sus fortalezas y debilidades específicas. Algunas multitudes, por ejemplo, obtienen su utilidad a partir de los talentos individuales de sus miembros. Otras (especialmente las del tipo "representativa") sacan su utilidad al filtrar esos talentos. Algunas multitudes podrían ser llamadas "hervideros", lo que implica cierto grado de inconciencia individual sobre como el trabajo o comportamiento de uno se ajusta al conjunto completo, mientras otras son cualquier cosa menos hervideros inconcientes. Algunas multitudes se tornan más útiles cuanto más grande son; otras funcionan mejor cuando se mantienen en una escala reducida. "Crowdsourcing" y su pariente "digital sharecropping" pueden entrar en uno o en todos los tipos de multitudes, con varios efectos y varias implicancias éticas.

Como esta tipología que nace indica, no existe algo como "The Crowd" (La Multitud).

ACTUALIZACION: Tom Lord, en un comentario, sugiere una sexta categoría:

"Multitud de evento" (event crowd): Un grupo organizado a través de comunicación en línea, para un evento particular, que puede tener lugar tanto en línea como en el mundo real y puede tener un fin político, social, estético o de otro tipo.

(*) Traducción de esta entrada publicada en el blog de Nicholas Carr el 4 de marzo. Carr, ex editor de la Harvard Bussiness Review, es autor de varios libros sobre las transformaciones provocadas en el Mundo por las tecnologías, especialmente Internet. Entre otras obras, destaca The Big Switch. Rewiring the World, from Edison to Google. En la traducción, se optó por traducir el término "crowd" por "multitud", no obstante la traducción literal sea muchedumbre. Se mantienen en inglés algunos términos, ya sea para complementar la traducción o por no existir en castellano un término adecuado.

1 de marzo de 2010

Terremoto en Chile: a un clic de ayudar

Ya lo saben: el terremoto en Chile del sábado a las 3:34 am está entre los más violentos desde que se registran en el Mundo. No hay excusas para de una u otra manera colaborar con el esfuerzo de reconstrucción, pero en la emergencia de estos primeros días, debemos orientar nuestra ayuda hacia aquellas instituciones que saben hacer esta parte del trabajo.

Yo recomiendo apoyar a través de la Cruz Roja Chilena, y en especial para quienes puedan, hacer aportes en dinero. Hacerlo es más rápido que leer esta cadaunada. Tan fácil como desde la comodidad de tu hogar o de tu oficina, hacer una transferencia electrónica. Yo ya lo hice, y tú, ¿qué estás esperando?

Los datos son:

Banco Estado
Cuenta Corriente 362883
Cruz Roja Chilena
RUT 70.512.100-1
finanzas@cruzroja.cl

Y si vives fuera de Chile, también puedes ayudar ;-)

Aquí les dejó también una lista que se actualiza permanentemente de formas en que se puede ayudar.

19 de febrero de 2010

Una foto


Puede que esta foto no sea más que eso, una foto. Pero era una imagen imposible hace poco más de un año. Obama, en el camino para llegar a ella, ha tomado varias decisiones que han ido contra lo que prometió y que han desilusionado a quienes creemos que Estados Unidos puede y debe tener una relación distinta con el Mundo. Pero me gusta esta foto, porque permite creer que, a veces, la realpolitik es superada por la ética en las relaciones internacionales.

17 de febrero de 2010

Lo que espero y lo que no espero del primer Gabinete Twitter de Chile

A través de la Red de Diarios Ciudadanos, hoy se difundió la noticia de que todos l@s integrantes del primer Gabinete del Presidente electo tienen cuenta en Twitter. Algunos, partiendo por el propio @sebastianpinera, ya las tenían desde antes, si bien su uso era bastante disímil. De todas maneras, es el primer "Gabinete Twitter" en la historia de Chile

Para quienes vivimos cotidianamente en las redes sociales, es una buena noticia saber que tendremos la oportunidad de compartir con las máximas autoridades del Poder Ejecutivo a través de este espacio. Además, pareciera confirmar que la mirada sobre el rol de las tecnologías de información y comunicación en el desarrollo de Chile, enunciada en el programa de gobierno, será enfatizada. Sin duda, algo positivo, que sitúa la dimensión digital en un lugar relevante del accionar del futuro Gobierno, por lo menos en el plano comunicacional de sus autoridades.

La simultaneidad en la creación de las cuentas de aquell@s que no las tenían, el uso de fotografías oficiales y de un fondo estándar (con el slogan "la nueva forma de gobernar") en muchas de esas cuentas, hace presumir que puede ser algo más que una simple instrucción del Presidente electo a su equipo. Posiblemente, al igual que hizo el Gobierno británico hace un tiempo, exista una estrategia respecto al para qué, cómo y cuándo usar este canal. Si así fuera, en un ejercicio de transparencia, sería bueno que los ciudadanos conociéramos esa estrategia.

Mientras tanto, que el Presidente electo y sus 22 ministras y ministros tengan cuenta en Twitter, no debe generar en nosotros, la ciudadanía que frecuentamos estos espacios, falsas expectativas. Es bueno, por ello, que cada uno de nosotros defina que espera y -sobre todo- que no espera de la presencia de estas autoridades en la red. 

No creo que haya una sola manera de usar una herramienta de microblogging. De hecho, me molesta que algunas personas se autodefinan en estos espacios como normadoras de lo que se puede o no se puede hacer, de lo que se debe o no se debe hacer. La principal virtud de estos medios es su libertad y la capacidad de los usuarios para inventar usos que ni sus propios creadores habían pensado. 



No. En esta entrada no le diré al futuro Gabinete lo que pueden o deben hacer. Compartiré el tipo de relación que como ciudadano de a pie me gustaría tener con ellos y ellas en Twitter.

Espero que, ante todo, entiendan que esto es una conversación. Estar en las redes significa asumir cierta horizontalidad para la que las estructuras formales del poder no están preparadas. No espero un monólogo vertical y unidireccional. Para eso ya tengo los medios de comunicación tradicionales, en los que pasivamente leo, escucho o veo lo que las autoridades plantean.

No espero, por cierto, que ministros y ministras me sigan en Twitter, ni que estén pendientes de cuanta cosa comparto. Su tiempo es valioso por lo escaso, como para que lo pierdan leyendo a este @cadaunante. Pero si espero que puedan hacerse cargo de alguna de las consultas o comentarios que les haga llegar

Espero que, en un lenguaje directo (ya saben, en 140 caracteres), puedan explicar o matizar las acciones que desde el 11 de marzo llevarán adelante. No espero que se definan políticas públicas, ni que a punta de RT, # o twtpolls se consulte la voluntad ciudadana.

No espero "cuñas", lugares comunes, clichés ni "frases para el bronce". Espero una comunicación franca y honesta, en la que se enorgullezcan públicamente de sus logros pero también reconozcan cuando las cosas no estén saliendo como esperan (aunque eso no signifique que vayan mal).

Finalmente, no espero que cambien Chile desde Twitter. Más bien espero lo contrario: que a través de Twitter, Chile cambie a los ministros y ministras. Los ciudadanos y ciudadanas que habitamos por estos lares no representamos a todo el país, pero sin duda ayudaremos a que en sus reuniones de Gabinete haya mayor diversidad.

¿Qué puede esperar de mí el primer "Gabinete Twitter"? Un uso responsable de esta espacio. Como primer gesto, apenas publique esta cadaunada, la compartiré con el Presidente electo y sus ministros y  ministras para que, quien quiera, acepte esta invitación e iniciemos la conversación. 

9 de febrero de 2010

La e-ronía política de Jaime Ravinet




Actualización a las 01:56 am del 10 de febrero. El sitio www.ravinet.cl ya no está accesible. Durante un tiempo sólo tendremos disponible el caché de Google.
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Como mis pocos pero fieles lectores han percibido, en las últimas entradas he dedicado tiempo para comentar sobre la política de Chile. En esta oportunidad, pese a la mise en scène ocurrida hoy en la tarde, dedicaré unas líneas a un aspecto muy marginal del episodio, pero que de tan marginal refleja como nuestra clase política sigue desconociendo un aspecto fundamental de su presencia en las redes: su identidad digital.

Hay que reconocer la voluntad del presidente electo Sebastián Piñera de plasmar en Internet lo que denomina "la nueva forma de gobernar", poniendo a disposición de la ciudadanía la información sobre el Gabinete recién nombrado a los pocos minutos de ser anunciado. No realizaré ahora un análisis más detallado del sitio, que espero hacer en los próximos días.

Pero esfuerzos como ese no logran esconder (gracias de lo digital para desgracia de la clase política) inconsistencias como la que hoy está cometiendo Jaime Ravinet. Y no me refiero a que haya aceptado ser ministro de un gobierno de derecha, habiendo sido hasta hoy militante de un partido que forma parte de la coalición de centro izquierda. No, sobre eso no me pronuncio. 

Me refiero a que si hacen clic en www.ravinet.cl, podrán acceder al sitio web que utilizó en su campaña en las elecciones municipales de 2008, ¡hace ya quince meses!.

Es raro ver hoy esta imagen a las 11:30 pm, casi seis horas después del anuncio del futuro Gabinete. La comparto porque supongo que en los próximos días ya no estará disponible:


Más raro es aún cuando la noticia de portada habla de cómo el comando iniciaba el retiro de la propaganda de las calles días antes de la elección, para cumplir con las obligaciones establecidas por la legislación electoral a quienes son candidatos. Preocupación analógica, desidia digital.

En la red todo es rastreable. Eso es algo que nuestra clase política debiera terminar de comprender. Pero una cosa es cuando un reportero de un medio o un simple ciudadano logran subir a Internet una declaración desafortunada, una foto inoportuna o un video poco digno de un político, y otra muy distinta es que un sitio oficial de ese político lleve ya quince meses al aire mostrando información desactualizada.

Bien podríamos acuñar un nuevo término, el de la e-ronía (pronúnciese la e como i), para describir como la publicidad en línea de un candidato derrotado quedó a la deriva en Internet mientras él mudaba de coalición política. Supongo que los electores que en octubre del 2008 votaron por él, pueden legítimamente -aunque no haya resultado elegido- preguntarse si lo que en aquel entonces defendía, hoy sigue creyendo en ello. Para eso, sin duda, este sitio resultará de utilidad.

En el año 2010, todos debiéramos ser conscientes de nuestra identidad digital, ese trazo que voluntariamente vamos construyendo de nosotros en las redes. Pero también debemos considerar el dossier digital, la información que si bien no forma parte de nuestra identidad circula en Internet, aspecto analizado por John Palfrey y Urs Gasser. Incluso de las personas desconectadas y analfabetas digitales, existen datos en la Red. 

Esta exigencia -la de cuidar su identidad digital- es mayor aún para un político, porque no hacerlo da cuenta de su desconocimiento y desinterés por un espacio donde la ciudadanía ya está evaluando en forma permanente su labor como servidor público.